Tal Ben-Shahar, experto en psicología positiva, enseñará en Colombia a construir nuevas vidas.
Ben-Shahar enseñará a hacer cambios en nuestra vida, con miras a una transformación personal.
A los 44 años, el estadounidense-israelí Tal Ben-Shahar es conocido como experto en la felicidad, pero esto no significa que la tristeza no haya tocado a su puerta y no haya aprendido a lidiarla o a sentir emociones intensas y difíciles como el dolor, el vacío existencial o el miedo al fracaso.
Todo lo contrario, él insiste en la importancia de darse el permiso para no desconocerlas y vivirlas, justamente, como parte del proceso de aprendizaje del bienestar propio.
Eso es lo que les ha enseñado a los más de 1.400 estudiantes de la Universidad de Harvard que han hecho de su clase electiva Psicología del liderazgo y psicología positiva una de las más populares y de mayor demanda en esta institución.
Él dicta cátedra sobre el tema con conocimiento de causa porque, además de sus títulos en Filosofía y Psicología y su Ph. D en Comportamiento Organizacional de la misma universidad, habla desde su propia experiencia de vida.
Este consultor para multinacionales e instituciones educativas en temas de liderazgo no llegó a ser un experto en psicología positiva fruto del azar.
Fue en su juventud cuando hacer un cambio radical, tras sentir cierto vacío y desazón a pesar de que parecía tenerlo todo: fue un atleta destacado –ganó el Campeonato Intercolegial de Squash de EE. UU. y el Campeonato Nacional Israelí–, estudiaba ciencias de la computación y disfrutaba de una vida social activa e interesante, pero no era dichoso. Y decidió estudiar filosofía y psicología.
Autor de los best-sellers internacionales The Pursuit of Perfect y Happier, traducidos a 25 idiomas, está de visita en Colombia porque dictará una conferencia para ayudar a construir vidas personales y laborales sobre los cimientos de la psicología y liderazgo positivos y, por supuesto, la felicidad.
Tal Ben-Shahar, que ahora es profesor del Interdisciplinary Center Herzliya (Israel), enseñará en la charla cómo hacer cambios con sentido, en aras de la transformación personal y de la mejora de la autoestima. Esto con el fin de que su charla no se quede en el entusiasmo inicial, que se genera tras escuchar su teoría de la felicidad, sino para que cada persona se esmere en crear nuevos hábitos a través de sencillas herramientas y rituales que le permitan alcanzar el bienestar. De esto nos habló.
¿Qué es ser feliz?
Encontrar cosas que sean significativas y placenteras, en otras palabras que dan un sentido de propósito y que uno disfruta.
¿Qué lo hace feliz a diario?
Pasar tiempo con mi familia, escribir y la meditación.
¿Cuál ha sido el momento más feliz de su vida?
El nacimiento de mis hijos.
¿Y el más triste?
Cuando mi mejor amigo murió en un accidente de avión camino a Singapur.
¿Cuál es la mejor lección de vida que ha recibido y quién se la dio?
Mi padre, que me enseña a ser humilde. Tengo un largo camino por recorrer, pero al menos tengo un sentido de la dirección de a donde quiero ir.
En su cátedra enseña a disfrutar de las cosas simples de la vida. A usted lo apasionan las películas clásicas, ¿con cuál se regocija?
Con You Can't Take It With You, de Frank Capra (1938)
La música es un poderoso detonante de la felicidad, y usted ama la de los 60, ¿cuál canción le pone a latir el corazón a un ritmo diferente?
Las Shirelles con Will You Still Love Me Tomorrow.
Usted hizo un cambio cuando se dio cuenta de que a pesar de ser un atleta excepcional y tener una buena vida social no era feliz, ¿qué le hacía falta?
Me faltaban dos cosas: un profundo sentido de propósito en lo que estaba haciendo y enfoque en las relaciones.
¿La felicidad es un estado temporal o puede llegar a ser constante?
Uno puede llevar una vida feliz y todavía experimentar tristeza o ansiedad. La felicidad verdadera no se trata de que sea constante y esté siempre en alta, sino de tener una vida significativa y placentera en general.
¿Ser feliz se puede aprender y enseñar?
Sí, puede enseñarse felicidad, pero no hay atajos y requiere de práctica. Esta no es diferente de cualquier otra habilidad que se pueda aprender, invertir en ello es fundamental.
¿Cómo se puede enseñar a los niños a ser felices si hoy pasan solos más tiempo y lejos de sus padres?
Alentándolos a pasar más tiempo con amigos y familiares y menos tiempo frente a una pantalla de computador o televisor. Se deben animar a hacer ejercicio con regularidad o estar físicamente activos. Es una de las claves para una vida más feliz.
¿Cómo alguien que esté atravesando por momentos de tristeza o dolor puede ayudarse para ser feliz?
Somos una cultura obsesionada con el placer y creemos que la marca de una vida digna es la ausencia de malestar; y cuando experimentamos dolor es un indicador de que algo está mal con nosotros. De hecho, hay algo mal con nosotros si no experimentamos a veces tristeza o ansiedad, porque son también emociones humanas. La paradoja es que cuando aceptamos nuestros sentimientos, cuando nos damos el permiso para ser humanos y experimentar emociones dolorosas, es más probable que nos abramos a las emociones placenteras.
¿Se podría decir que hay personas que vienen con un código genético determinado para ser más positivas que otras o este comportamiento positivo se aprende?
Hay un componente genético en nuestra felicidad –algunas personas nacen con una disposición a ser felices mientras que otras no– pero nuestros genes definen un rango, no un punto de referencia. Todos podemos ser significativamente más felices, aunque para algunos es ‘más fácil’ que para otros. La mayoría está lejos de su potencial de felicidad. A menudo digo a mis alumnos que soy la persona indicada para dar una clase sobre la felicidad, porque yo no nací con la predisposición genética para esta, es a través del trabajo duro que puedo conseguir la felicidad y, por lo tanto, estoy en buena posición para enseñarlo.
Colombia suele aparecer en la curiosa lista de los países más felices del mundo. ¿Qué percibe de la gente colombiana?
Los colombianos son más felices por el énfasis que les dan a sus relaciones, a las amistades y la familia. Me asombra siempre la calidez, la hospitalidad y amabilidad de la gente que vive en este país.
En los colegios y hogares hay ausencia de formación en inteligencia emocional... Tampoco nos han preparado para la felicidad. ¿Por qué se pasa por alto esto?
La felicidad no se mide tan fácilmente como la habilidad para las matemáticas o la historia. Sin embargo, por el hecho de que es más difícil de medir no debería ponerse fuera de la esfera académica. Aprender a ser feliz no es menos importante que aprender las tablas de multiplicar.
¿Para ser feliz es fundamental sentirse amado?
Lo que otros piensen de nosotros tiene una gran importancia. Sin embargo, esto no significa que necesitemos de todos para pensar bien de nosotros y amarnos a nosotros mismos. La clave es tener unas pocas personas en nuestras vidas, a quienes seamos más cercanas, que nos importen y que se preocupen por nosotros.
Usted insiste que no tener ningún temor por el fracaso es un aspecto importante para alcanzar la felicidad, ¿cómo se puede aprender a dominar ese miedo?
Tener temor al fracaso es natural. Todos lo tenemos. La clave es no permitir que ese miedo nos impida intentarlo. ¿Cómo se domina? ¡Actuando!
Usted ha escrito libros exitosos de autoayuda o crecimiento personal, ¿qué les diría a los que critican este tipo de lecturas?
Algunas de las críticas se justifican. Hasta hace poco el tema de la felicidad, de mejorar la calidad de nuestras vidas ha sido dominado por la psicología pop. En muchos de los seminarios de autoayuda y los libros que se ofrecen, actualmente, hay relativamente poca sustancia. Prometen cinco pasos rápidos para alcanzar la felicidad, los tres secretos del éxito, las cuatro maneras de encontrar a su amante perfecto… Estos son generalmente falsas promesas, y con los años la gente se ha vuelto cínica respeto a la autoayuda. En el otro lado tenemos el mundo académico, con la escritura y la investigación, pero que no encuentra su camino en la mayoría de los hogares. Como yo lo veo, el papel de la psicología positiva, y lo que intento hacer en mis libros, es tender un puente entre el rigor del mundo académico y lo divertido del movimiento de autoayuda.
¿Por qué recomienda escribir sobre las cosas que afectan nuestros sentimientos?
Llevar un diario sobre nuestras emociones ayuda mucho. Cuando escribimos sobre nuestros miedos o pérdidas estamos más propensos a sentirnos mejor y a actuar de manera adecuada. La escritura debilita el poder que las emociones dolorosas tienen sobre nosotros.
¿Por qué dice que no debemos dar las cosas por hechas?
Las personas que aprecian lo que tienen, en lugar de dar las cosas por sentadas, son más felices, más optimistas, más exitosas, más amables con las demás y son físicamente más sanas.
¿Por qué el ser humano aprende a fundar su felicidad en lo que le dan otras personas, pero piensa poco en el amor propio?
Porque nos preocupamos por lo que otros piensen de nosotros. Eso es natural. Al mismo tiempo, tenemos que cultivar el amor propio, y una de las maneras de hacerlo es perseguir esas cosas que nos apasionan.
¿La espiritualidad es importante para ser feliz?
Sí, sin embargo esta no es necesariamente (aunque puede significar) en el sentido religioso. Un banquero de inversión que encuentra significado y placer en su trabajo, que está en él por las razones correctas, puede llevar una vida más espiritual y satisfactoria que un monje que está en su campo por las razones equivocadas.
¿Cuáles son los principales enemigos de la felicidad?
Estar conectado a la tecnología por mucho tiempo y la obsesión con el éxito, incluso si es a costa de cultivar las relaciones personales.