Se acerca la Navidad y las vacaciones escolares. Días en que la rutina diaria cambia, pero que no debería suponer una modificación en los hábitos alimenticios.
Estos días se incrementa el sedentarismo y el consumo de dulces, lo que hace que el organismo de los niños sufra un cambio importante. Necesita menos energía pero obtiene de golpe muchas calorías, algo distinto de lo que pasa en su día a día escolar.
Los dulces navideños, hechos a menudo a base de almendra, azúcar y miel, contienen gran cantidad de hidratos de carbono y grasas. No obstante, también poseen todas las propiedades de los frutos secos y la miel, y son ricos en minerales (calcio, magnesio y potasio).
Trucos para evitar que estos dulces incrementen en exceso el peso y la posibilidad de caries en los niños
Aunque no vayan al colegio, los niños deben seguir haciendo ejercicio: pasear, ir al parque, a comprar con los abuelos… y evitar quedarse en casa viendo la tele o jugando con las consolas.Deben lavarse los dientes siempre después de tomar estos dulces, las almendras pueden quedarse en los premolares o molares y facilitar la creación de caries.No dejar los dulces a su alcance y limitarlos a las horas de desayuno o merienda.Dos figuritas de mazapán, 2 polvorones o un trozo de 1,5 cm de turrón, acompañados de un zumo o una pieza de fruta, pueden sustituir un desayuno o una merienda.
Los días de fiesta mejor tomar fruta de postre y comer los dulces después de la sobremesa. Para compensar, las cenas deben ser ligeras evitando hidratos de carbono y grasas, como por ejemplo verdura sin patata, sopas de verdura o pescado a la plancha.
Respecto a los pasteles como el Panetonne o el roscón de Reyes, también es mejor comerlos como desayuno o merienda acompañados de un vaso de leche. No son tan calóricos como los demás dulces y llevan frutas desecadas que aumentan la cantidad de fibra. Un trozo de 50 o 75 gramos por persona es suficiente.
Y llegamos al chocolate. El tronco de Navidad, un postre delicioso pero muy calórico. Si no se puede evitar comerlo como postre hacer cortes de 1 a 1,5cm., más que suficiente después de una comida o cena abundante.
Las figuritas de chocolate que traen los reyes, y que los niños devoran tan pronto como las ven, serán su desayuno de ese día; acompañarlo con un batido de frutas les llenará y evitará que coman todo de golpe. Otro truco es que los reyes los dejen las figuritas en distintas partes de la casa. Por ejemplo, en una cajita en la bañera y así lo encontraran a la hora del baño; cerca del lavaplatos o lavadero para que lo encuentren al sacar la mesa; etc… Así se reparte el chocolate durante el día.
Si vais a distintas casas a buscar los regalos, que los Reyes pongan notas de que “no se puede comer hasta el día…” ( próximo fin de semana, al cabo de 15 días, etc… ) .
Y lo que no suele puede faltar: el carbón de azúcar, que es simplemente azúcar y colorante. Si los Reyes lo dejan en trocitos pequeños se pueden poner en una azucarera y utilizar durante varios días como azúcar para endulzar yogurt, palomitas, … así, además de no tomarlo de golpe, esto les recordará durante unos días que deben portarse bien.