La salud física y mental se ve favorecida cuando baila, lee, ríe, disfruta y comparte.
Si por estos días se siente mejor de salud, más tranquilo y con una alegría
que contagia está comprobando que salir de la rutina y divertirse beneficia su
salud física y mental.
Entonces, no espere a que llegue diciembre para cambiar la monotonía, para
reír o para gozar, cuando lo puede hacer a diario, sin descuidar su trabajo o
sus estudios, sino como parte de su estilo de vida.
Solo reír ya trae beneficios, como se ha visto desde la época del doctor
Patch Adams (a quien se debe la risoterapia con fines médicos y terapeuticos,
incluso llevado al cine) y lo reafirma un nuevo estudio presentado hace unos
días por la Unidad de Cardiología Preventiva del Centro Médico de la Universidad
de Maryland según el cual los pacientes que habían sufrido un infarto de
miocardio reían hasta un 40 por ciento menos que quienes no tenían problemas
cardiovasculares.
En otro experimento, estos mismos especialistas encontraron que quienes veían
películas cómicas tenían efectos positivos: se dilataban sus arterias, lo que
beneficia la circulación sanguínea.
Así, como estamos haciendo buenos propósitos para el 2013, anímese a incluir
este tema entre sus prioridades.
Si el saldo es rojo en este momento, todo lo que haga el año entrante será
ganancia. Opciones hay muchas: viajar, conocer destinos del mundo, esos de
ensueño que solo ha visto por la televisión, libros o revistas, como la Isla de
Pascua, París (Francia), Berlín (Alemania) y, un poco más cerca, las maravillas
de nuestro propio país; ir a museos, conciertos, inscribirse a un gimnasio, ir a
un spa, aprender un arte o tomar un curso de gastronomía, entre muchas otras
cosas.
No se preocupe si el tema es de presupuesto, Ir a un Museo, por ejemplo,
puede salirle gratis o con grandes descuentos si aprovecha programas como ‘Siga,
esta es su casa’, de la Alcaldía Mayor de Bogotá, por medio del Instituto
Distrital de Patrimonio Cultural y la Secretaría de Cultura, Recreación y
Deporte.
Pero, si toca invertir, vale la pena, no solo para asistir a eventos, sino
para adquirir herramientas que le permitan ocupar la mente en actividades
distintas al trabajo, como comprar libros sobre sus temas favoritos,
rompecabezas (entre más grande el reto, mejor), y otros que lo sacan de la
rutina y benefician su salud física y mental.
Para José Manuel Santacruz Escudero, médico psiquiatra, de Intellectus,
“poseer una buena reserva cognoscitiva, es decir, haber tenido una constante
actividad mental, interesarse por aprender y comunicarse con otros, en resumen,
tener la mente ocupada y en aprendizaje continuo, han demostrado ser útiles para
disminuir el riesgo de padecer una demencia tipo Alzheimer”.
Pero, todo esto demanda disciplina, reprogramar sus horarios, lo que solo
logra si tiene claro que su salud es lo primero, que su cuerpo necesita descanso
y alejarse de la rutina.
“Hay gente que lleva una vida tan agitada que termina por quedarse dormida en
una reunión, vive irritable y de mal genio, se siente fatigada, cansada e
incluso puede presentar alteraciones en la alimentación, en la actividad sexual
y trastornos en sus sistemas digestivo, circulatorio, nervioso y músculo
esquelético”, dice Lucía Vargas Posada, psicóloga de familia, para quien el
trabajo, el ocio, cuidar su cuerpo, hacer ejercicio y alimentarse bien son
clave.
BENEFICIOS PARA SU SALUD FÍSICA Y MENTAL
“Un empleado que no toma descansos periódicos, disminuye su rendimiento y
baja su motivación, comienza a presentar más errores y hasta se le alteran el
humor y el comportamiento”, dice Lucía Vargas Posada, psicóloga de familia.
Por eso, el primer consejo es: no acumular vacaciones. El segundo, sacar
tiempo para el esparcimiento, en diferentes momentos y escenarios.
Al recrearse y descansar recobra la energía y la motivación para retomar con
más gusto sus responsabilidades.
También se relaja, ríe, se comunica, se siente más tranquilo y duerme mejor,
con un sueño reparador.
Si viaja, escoja un destino soñado, y no olvide que “conocer nuevos lugares,
museos y personas enriquece el conocimiento y nos ayuda a desarrollar
habilidades y destrezas”.
En el aspecto familiar, las vacaciones y compartir otras actividades permite
afianzar las relaciones, la comunicación y hasta encontrar puntos de acuerdo en
medio de las diferencias y el conflicto, precisa Lucía Vargas Posada, psicóloga
de familia.