De este
desorden, considerado el sonambulismo sexual, sufrien muchos (aunque más
hombres que mujeres) pero es un tema del que poco se habla y falta mucho por
investigar.
Lo llaman de muchas
formas: sexo dormido, sexsomnia (en inglés), sexo-sueño y el más acertado,
sexambulismo, ya que el sonámbulo es aquel que mientras está dormido tiene cierta aptitud para ejecutar
algunas funciones correspondientes a la vida de relación exterior, como las de
levantarse, andar y hablar. Sin embargo, su nombre termina en
'somnio', no por el insomnio -todo lo contrario con poder dormir-, sino porque
es un tipo de parasomnia (sucesos anormales que pueden aparecer durante el
sueño).
Fue en el 2003 que el doctor
Colin Shapiro, director de la Clínica del Sueño y Alerta del Toronto
Western Hospital (Canadá), lo describió por primera vez como un comportamiento
en ciertas personas que,
mientras duermen, comienzan o efectúan actos sexuales tales como masturbarse,
acariciarse o acariciar a otro, o practicar coito. En 2005, la
Academia de Medicina del Sueño de Estados Unidos reconoció también el fenómeno
del 'sexo dormido'.
En los últimos años, la
discusión ha ido más allá. Un
hombre del País de Gales fue absuelto de una violación a una adolescente
que se hospedaba en su casa al argumentar que padecía sexsomnio. El doctor
Chris Idzikowski, experto en la escuela del sueño de Edimburgo (Escocia),
explicó en el tribunal que el sexsomnio se parece al sonambulismo y quienes
sufren de ese mal no tienen "ninguna conciencia" de lo que hacen.
Este caso demuestra que
el sexsomnio es un trastorno que puede traer muchos problemas legales y de
pareja, porque puede convertirse en una violación o acoso inconsciente. Hay que
aclarar que el sexsomnio NO
es lo mismo que tener sueños eróticos.
¿Es igual al
sonambulismo?
Especialistas en
trastornos del sueño explican que el padecimiento de este es diferente del
estado de sonambulismo, afirmando que el sostener relaciones íntimas estando
inconsciente, es un desorden del comportamiento REM, (Rapid eye movement /
movimiento rápido del ojo), como se denomina a la última y más profunda etapa
del sueño.
Normalmente, cuando una
persona cae en esa fase, el cuerpo permanece inmóvil y los músculos se relajan.
Sin embargo, esto no sucede con las personas que padecen sexomnio quienes, lejos
de relajarse, actúan lo que sueñan, siempre y cuando no exista una
circunstancia que lo interrumpa.
Diferente en
hombres y mujeres
Un estudio sobre sexomnia
publicado en el 2007 por los doctores Carlos Schenck y Mark Mahowald de la
Universidad de Minnesota, y la doctora Isabelle Arnulf de la Escuela de
medicina de la Universidad de Stanford, en la publicación SLEEP, mostró que
esta condición se presenta diferentes en mujeres y hombres. Mientras que las
féminas tienden más a masturbarse y presentar gemidos sexuales, en los hombres
es más común que acaricien e inicien el acto sexual.
Más común de
lo que se cree
Pese a lo extraño de este
trastorno, según un estudio realizado por la University Health Network de
Toronto presentado en la Conferencia de la Asociación Profesional de Sociedades
del Sueño en Texas, EE.UU (2010), el sexsomnio sería más común de lo que se
pensaba.
En un grupo de 832
personas con algún desorden del sueño, se observó que alrededor del 11% de los hombres y el 4% de las
mujeres presenta este trastorno.
"Estamos
sorprendidos sobre cuán común es. Pensamos que encontraríamos a pocas personas,
pero fue en casi uno de cada doce pacientes", explicó la doctora Sharon
Chung, autora del estudio.
Posibles
consecuencias
·
Daños
sicológicos: culpa, verguenza o en algunos casos depresión.
·
Daños
físicos: lesiones a la pareja, magulladuras en los genitales en caso de
masturbación con fuerza, lesiones por parte de otros.
·
Además este
trastorno puede ser el primer síntoma de una enfermedad neurodegenerativa.
¡Existen
tratamientos!
Principalmente se medica con Clonazepam y en
menos proporción con Melatonina. Pero quienes sufran de esta patología deben
consultar a un especialista en trastornos del sueño.