Una acertada determinación puede remediar problemas profundos, aunque los cambios sean difíciles.
Uno de los temas más difíciles y de alta responsabilidad que acompaña a los líderes es la toma de decisiones y, como lo explica Carlos Palacios, mánager de People Excellence, este es un aspecto clave para quienes dirigen, ya sea en un escenario económico, social, político o cultural.
“Un hecho histórico de la era moderna ha sido la abdicación de un papa, que indudablemente es un reflejo de la humildad del líder, y esto es extrapolable al mundo empresarial”, indica Palacios.
Siguiendo con su explicación, el experto sugiere que un punto importante es la elección de ese líder, que debe estar dotado de una serie de características como “capacidad de análisis a corto plazo, para ver las consecuencias que tiene la decisión tomada; humildad y visión global; potencial para tomar decisiones nuevas que, obviamente, no están en el ‘depósito’ de decisiones anteriores. La gasolina para las nuevas decisiones está en la capacidad de análisis y en la valentía”, dice el directivo de People Excellence.
Otro aspecto que analiza Palacio en la descripción de un líder verdadero es su seguridad para tomar decisiones de peso sin pensar si estas lo harán popular, le restarán afectos o serán motivo de cambios y ajustes para muchos.
“Hay que tener claridad y rigor a la hora de tomar decisiones complicadas, sin dejarse llevar por la sensación de ser, en primer, lugar aceptado y ‘querido’.
“Los líderes que piensan en su ‘reputación social’ versus su dedicación a dar respuesta al escenario analizado, lo único que logran es la pérdida de eficacia.
“Además se debe tener en cuenta la necesidad de conjugar las decisiones con estilos de liderazgo orientativos, líderes que den perspectiva de futuro y que expliquen sus decisiones alentando a sus seguidores, es decir, a los siguientes líderes para que entiendan y contextualicen las decisiones tomadas”
Nunca se debe olvidar que por difícil que sean las decisiones deben serlo en el interés general y con perspectiva a largo plazo, y que quien dirija que lo haga desde “la claridad y la orientación”.