-¿Es infeccioso? Aunque esté vinculada la bacteria Propionibacterium acnes, hace parte de la flora normal de la piel y solo tiene un rol en el desarrollo del proceso inflamatorio.
-¿Es contagioso? Tampoco. Al no ser una infección, no se transmite de una persona a otra.
-¿Es producido por el sexo o la masturbación? No hay ninguna relación entre las actividades sexuales y el acné.
-¿Explotar los barros lo mejoran? No, por el contrario pueden empeorar las lesiones inflamatorias, dejando secuelas como manchas y cicatrices.
-¿El trago y las drogas lo propician? La evidencia científica con respecto a los efectos nocivos del licor, de trasnochar e ingerir sustancias psicoactivas no es concluyente, sin embargo, sí afectan la salud natural de la piel.
-¿Los tratamientos estéticos como limpiezas, peelings y láseres funcionan? Sí, estos procedimientos son complementarios al tratamiento dermatológico sin reemplazarlo. Deben ser realizados por personas idóneas, con equipos y productos certificados.
IMPORTANTE: La recomendación más importante es realizar una visita al año al dermatólogo o tan pronto detecte alguna anomalía en su piel.
5 TIPS PARA AYUDAR A COMBATIRLO
Por: doctor Ángel Camilo Peñaranda.
1. Lávese la cara: en la mañana y en la noche con un limpiador no abrasivo y hágase una exfoliación cada quince días para eliminar las células muertas. Hacerlo muy seguido irrita la piel.
2. Fíjese en que sus productos: hidratantes contengan bajas concentraciones de ácido salicílico y glicólico para estimular el recambio celular. Procure que no sean muy grasosos y que las cremas y protector solar tengan texturas ligeras.
3. Evite dietas altas en azúcares: grasas y derivados de la leche porque inducen al acné, debido al aumento de la producción de insulina y el factor de crecimiento “insulin-like”, que aumentan a su vez la producción de sebo. Consuma frutas y verduras ricas en betacarotenos y antioxidantes como frambuesa, sandía, papaya y zanahoria, porque ayudan a reducir la inflamación y producción de sebo.
4. Reduzca los niveles de estrés: Está demostrado que los episodios fuertes exacerban el acné porque las glándulas sebáceas tienen receptores para algunas moléculas llamadas hormonas de estrés como el cortisol, que llevan a la producción de más sebo.
5. Las secuelas crónicas del acné: se manifiestan generalmente a manera de cicatriz o depresión en la piel. Prevéngalas, por eso, si tiene granos muy grandes que se están uniendo o están formando quistes, busque asesoría oportuna del dermatólogo.
“Alrededor de 85% de la población sufre de acné durante alguna etapa de la vida. Afecta principalmente a los adolescentes y tiende a disminuir sobre los 25 años, aunque de 8% a 12% de los hombres les perdura durante la etapa adulta. Es considerado una enfermedad multifactorial y es la causa más frecuente de consulta en los dermatólogos”. Doctor Ángel Camilo Peñaranda.