Deepak Chopra nació en la India, donde
estudió medicina. Emigró a los Estados Unidos en 1970 y allí validó su
título.
Deepak Chopra habló desde Nueva York, días
antes de su charla en Bogotá sobre liderazgo.
Deepak Chopra se ha hecho mundialmente famoso por ser el máximo gurú de la
medicina holística, esa que considera que el universo es una unidad que funciona
de manera interrelacionada y que llama sano al que logra que su mente, su cuerpo
y su espíritu funcionen armónicamente. Time lo llamó el poeta y profeta de la
medicina alternativa. Y el mundo lo ha encumbrado volviéndolo el best seller de
los best sellers y el líder espiritual de Occidente. Este médico endocrinólogo
nacido en India, que ha escrito 55 libros –traducidos a más de 30 idiomas– y que
gana unos 20 millones de dólares al año, se enfoca en un nuevo tema: el
liderazgo, pero desde el alma.
Este miércoles llega al país para hablar de lo que él llama ‘líderes
inspirados’, esos que no nacen ni se forman de modelos externos, sino que surgen
de las potencialidades del propio ser, y cuyos bastiones son la creatividad, la
inteligencia, el poder de organización y el amor. Un tipo de líder que surge de
la adversidad, de una familia sumergida en el caos, de una empresa sin visión o
de un país que lucha por alcanzar la libertad.
Desde Nueva York, Chopra habló sobre cómo llegar a ser un líder
y cómo encontrar las potencialidades propias en un proceso más íntimo que
empresarial.
Usted nació en India, un país muy rico culturalmente, pero lleno de
inequidades, ¿como influyen estas condiciones en su vida y en la formación de un
líder?
Mi pasado hindú me ha permitido sentirme cómodo con las contradicciones y las
paradojas, porque la India tiene muchas: es un país espiritual y con una rica
herencia cultural pero también tiene grandes problemas, que incluyen la pobreza
extrema y la desigualdad económica suprema; también tiene sobrepoblación,
dificultades para los niños, conflictos políticos, burocracia, corrupción. Eso
lo hace un país que tiene una herencia espiritual muy rica, pero también una
potencia económica con grandes contradicciones. Cumplí mis metas en la vida de
ver lo que podemos aprender de una cultura con tanto bagaje. Dicto cursos de
liderazgo en escuelas de negocios en Columbia y también en Harvard, y lo que
hacemos es combinar lo que sabemos de espiritualidad con ejemplos locales de
política corporativa, de negocios y liderazgo en la comunidad.
¿Los entornos difíciles, desiguales o caóticos como ese pueden ser un
impedimento para la formación de un líder?
El líder, de hecho, emerge de ese entorno, cualquiera que sea, porque las
mismas necesidades del entorno lo llevan a ser líder. Este entorno incluye la
necesidad del bienestar social, comunitario, financiero, educativo y también del
bienestar físico, emocional y espiritual de la gente y de sus interacciones. El
líder nace, simbólicamente, de todo esto, pero si no está consciente de eso,
podría convertirse en un líder reaccionario en vez de uno creativo y
racional.
¿Y cuál es la diferencia?
En el campo gerencial sería la diferencia que hay entre los gerentes que
hacen un buen trabajo y los líderes que son responsables del cambio; ellos ven
donde una sociedad o un negocio están y lo llevan a un siguiente nivel. En otros
campos hablaríamos de dictadores, de líderes del mal.
Hay un término que está presente en toda su obra: ‘la conciencia’.
¿Qué es para usted?
Conciencia es cómo disponemos nuestra mente y nuestro cuerpo en nuestro
entorno. Podríamos decir que la conciencia es un estado fundamental, es
reconocimiento más que nada, y el reconocimiento tiene muchos componentes:
reconocimiento de tu mente, de tu cuerpo, de tus relaciones, del ambiente, del
ecosistema, de las interacciones sociales, de la economía, la historia, la
cultura, y uno podría seguir. Uno es tan poderoso como su conciencia; entre más
consciente, más poderoso se es como líder.
¿Cuáles son las características de este liderazgo del que
habla?
Los grandes líderes tienen una visión y la capacidad para manifestarla. Para
definir tu visión debes comenzar por mirar y escuchar. Mira y escucha todo lo
que te rodea, pero también escucha tu interior. Estamos ante un proceso que
involucra cuatro pasos. ‘Observación imparcial’: mira y escucha con tus
sentidos. ‘Análisis’: mira y escucha con tu mente. ‘Sentir’: mira y escucha con
tu corazón. ‘Incubación’: mira y escucha con tu alma. Cuando hayas transitado
estas cuatro etapas, tu visión puede comenzar a expresarse.
¿Qué cualidades debe tener ese líder?
Las mejores cualidades que puedes tener cuando empieces tu carrera son la
pasión, los valores y la dedicación a un propósito. Con estos elementos se forja
una visión. Cuando hablas con los líderes más inspiradores, los que yo llamo
visionarios exitosos, resulta que todos comenzaron con pasión y con una visión
del panorama general. Agregaron dedicación a un profundo sentimiento de
propósito. Se rigieron por valores esenciales que no estaban dispuestos a
negociar. Para poder hallar grandeza en ti, debes agregar un propósito a esa
pasión.
Usted es un líder en su área. ¿No le implica esto un gran peso para
la vida? ¿Sus días son muy agitados?
Por el momento practico mi propia disciplina espiritual, que incluye meditar
todos los días durante dos horas; hago ejercicio diariamente, duermo bien, y el
resto del día es mi regalo para el mundo, para lo que sea importante ese día.
Como lo mencioné, enseño a líderes empresariales; lo hago en escuelas de
negocios y estoy involucrado en un movimiento en Wall Street llamado Just
Capital. Mis actividades son muy diversas y están determinadas por lo que sea
necesario en el momento, y eso jamás me atormenta, es un regalo para la
vida.
A propósito de eso, cada vez parece alejarse más de la medicina y
acercarse a la espiritualidad…
No he cambiado mi carrera. Aún tengo licencia para ejercer en Massachusetts y
en California. Dicto clases a estudiantes de Medicina, tenemos residentes que
ingresan a nuestro programa; también certificamos a los alumnos y tenemos la
aprobación de la Asociación Médica Americana (AMA). Hemos expandido la salud y
el bienestar de lo meramente físico a todas las áreas de bienestar porque como
individuos nos afectamos por todas las áreas.
¿Tenemos una definición limitada de la salud?
Sí. Nuestra definición de salud debería expandirse, no limitarse únicamente a
bienestar físico sino también a bienestar social, de la comunidad, bienestar
económico, educativo, emocional y espiritual. En inglés, la palabra salud
(health) está relacionada con la palabra holly o holden, que significa
‘incluyente de todo’.
Su visión ha sido criticada en el pasado. Dicen que lo que usted
enseña o predica puede crear ‘falsas esperanzas’ en la gente que lo
sigue…
Eso es una contradicción porque o se tiene esperanza y se cree o no se cree y
no se tiene esperanza. No existe cosa tal como ‘falsas esperanzas’. Alguna gente
cree y otra no, y ellos deben definir esto. Yo no estoy ahí para quienes están
pensando de esta última forma.
Volvamos al liderazgo. ¿Si una persona no sigue estas corrientes
espirituales, puede ser un líder?
No se le puede enseñar a otra gente lo que uno no tiene dentro. Las
transformaciones sociales y personales van de la mano. Se necesita una masa
crítica de gente para poder generar transformaciones personales y sociales, y no
se pueden hacer transformaciones sociales si no hay una transformación
personal.
¿Las tecnologías distraen o ayudan a este propósito?
En esta época existen muchas redes sociales y profesionales que ayudan. En
LinkedIn, por ejemplo, se puede crear una comunidad de millones de personas que
están involucrados en transformaciones personales y sociales, lo que significa
que están haciendo algo para ellos mismos, pero también están haciendo algo para
su comunidad.
¿Con eso basta?
Con la tecnología podemos crear lo que yo creo es un ‘cerebro global’.
Nuestras mentes se han extendido a todas las redes sociales, y yo trabajo con
ellas, trabajo con Facebook, LinkedIn, Google+, YouTube, porque estas llegan a
distintas audiencias. Personalmente he invertido en el uso de la tecnología para
crear un mundo más pacífico, justo, sostenible y saludable.
¿Cuál diría usted ha sido su contribución para la
humanidad?
Creo que mi aporte a la humanidad, espero que lo sea, es haber agrupado los
conocimientos ancestrales con fundamentos modernos.
Liberación
emocional
“Debemos aprender a liberarnos de las toxinas, y las hay en todo: emociones
tóxicas, relaciones tóxicas, trabajos tóxicos, sustancias tóxicas; y luego
entender que el liderazgo crece con amor hacia los demás”.
¿Cómo
empezar?
“Lo primero para llegar a ser líder es plantearnos las cuestiones básicas que
dan significado a nuestras vidas. ¿Quién soy? ¿Cuál es el propósito de mi vida?
Al responder a estas preguntas asumimos la responsabilidad de dirigir nuestra
vida para luego inspirar a otras personas”.
¿Por qué ser
líder?
“Porque ya no podemos esperar a que el gobierno actúe, por buena que sea su
intención; ni tampoco podemos dejarles la tarea a otros; nosotros debemos
proveer las soluciones para los grandes problemas de nuestro tiempo”.
¿Cómo hacerlo?
“Todos sabemos cómo mirar y escuchar, y estas son las herramientas básicas de
la percepción. El líder es responsable por tener una visión, que debe ser lo
suficientemente clara como para guiar e inspirar a otros”.