Cuando se enfrenta un problema y se está en busca de respuestas, una sesión de lluvia de ideas es una gran forma de aprovechar el conocimiento colectivo de su personal y proponer soluciones.
¿Hay alguna técnica que pudiera ayudarme para generar una lluvia de
ideas?
Kai Prout
Cuando tomé parte en intentos para establecer récords de velocidad para
cruzar los océanos en globo aerostático en los años 80 y 90, nos metimos en
algunas situaciones difíciles.
Para mí, el término “lluvia de ideas” siempre me trae recuerdos de estar
volando en un globo aerostático a 9.000 metros sobre la tierra en medio de un
tipo de lluvia muy diferente.
En esos momentos aterradores y estimulantes, nuestro equipo ponía a trabajar
desesperadamente el cerebro, tratando de descubrir cómo sobrevivir.
Afortunadamente, siempre pudimos proponer ideas y salir adelante.
Aunque no todas las sesiones de lluvias de ideas involucran tomar decisiones
de vida o muerte, el principio es el mismo.
Cuando uno enfrenta un problema y está en busca de respuestas, una sesión de
lluvia de ideas es una forma grandiosa de aprovechar el conocimiento colectivo
de su personal y proponer soluciones. He aquí algunos consejos sobre cómo sacar
el mejor provecho de sus sesiones de lluvia de ideas.
PIENSE FUERA DE LA CAJA, EVITE METERSE EN UNA
Muchos consultores de administración sugieren programar sesiones de lluvia de
ideas regulares de manera que usted y su equipo puedan “pensar fuera de la caja”
o dedicarse a cierta “reflexión imaginativa”. Odio esos términos, ser creativo
no debería limitarse a momentos específicos del día.
Usted y su personal deberían tratar de innovar en todos los aspectos de su
trabajo, todos los días. Pero las sesiones de lluvia de ideas son grandiosas
cuando uno se estanca y no puede encontrar una solución.
ELIJA UN ENTORNO CREATIVO
Encuentro que a menudo propongo mis mejores ideas cuando estoy en movimiento;
ya sea viajando o haciendo ejercicio o simplemente dando una caminata.
Cuando se tope con un problema y decida celebrar una sesión de lluvia de
ideas, saque a todos de esa oficina mal ventilada y atestada, que no va a
conducir a ningún pensamiento creativo.
Disfrute un cambio de escenario por al menos media hora antes de empezar a
trabajar, y recuerde tomar descansos. Las distracciones como jugar un juego,
ejercitarse o escuchar música podrían ayudar a todos a relajarse y luego
regresar a trabajar renovados.
DEFINA EL PROBLEMA, NO LA SOLUCIÓN
Aunque todos tienen la oportunidad de pensar creativamente durante una sesión
de lluvia de ideas, debería haber un propósito práctico para su reunión, o
podría terminar no llegando a ninguna parte.
Cuando la conversación se desvíe, recuerde a todos el problema que están
tratando de resolver, y siga trabajando hacia ese objetivo.
MANTENGA LAS IDEAS FRESCAS
En vez de rodearse de las mismas personas en cada sesión, invite a empleados
de otras partes de su compañía a unirse.
Podría encontrar que los empleados de otras partes en su negocio tienen ideas
grandiosas; alguien en su equipo de contabilidad podría tener una sugerencia que
conduzca a una estrategia de mercadotecnia inusual y creativa, o uno de sus
administradores podría señalar un cambio reciente que ayude al equipo a proponer
un nuevo argumento de ventas.
ANOTE TODO
Cualquier idea que surja durante su sesión debería ser registrada. Esas
sugerencias grandiosas no serán de ninguna ayuda si las olvida. Yo llevo un
cuaderno para poder anotar todas las ideas útiles con que me topo, no importa
cuál sea el contexto, y luego darles seguimiento.
CONVIERTA LAS MEJORES IDEAS EN REALIDAD
Recuerde decir sí a las ideas potencialmente buenas que surjan de las
sesiones de lluvias de ideas.
Seguro podría cometer algún error ocasional, pero si corre un riesgo es más
probable que encuentre el éxito. Antes de que el grupo se disperse, planee cómo
van a realizar el seguimiento.
ESCUCHE Y CONCLUYA, LUEGO DIRIJA
En Tinker, Tailor, Soldier, Spy, de John Le Carre, el protagonista George
Smiley suscintamente explica cómo las decisiones de grupo son retrasadas por los
desacuerdos y las discusiones: “Un comité es un animal con cuatro patas
traseras”.
Lo mismo aplica a menudo a los negocios, donde puede ser importante tomar
decisiones oportunas.
Aunque he discutido aquí la importancia de las sesiones de lluvia de ideas y
de escuchar y aprender de otros, a menudo también actúo por impulso.
A lo largo de los años, algunas de mis decisiones para seguir adelante con lo
que resultaron ser algunas de las mejores ideas de Virgin fueron tomadas
espontáneamente.
En los negocios, como en la vida, usted en ocasiones debe tener confianza en
su capacidad para dirigir a la compañía al logro de cosas que otros podrían
considerar imposibles.
Use esas sesiones para obtener la perspectiva de su equipo, escuchar y dar
seguimiento a sus mejores ideas, pero al final necesita tomar una decisión y
luego asumir la responsabilidad de esa decisión.