Conoce algunos detalles que te pueden ayudar a descubrir si
tienes madera para ser líder. La personería es una forma de ejercer el
liderazgo. Lánzate.
Llevar
la vocería en un grupo de amigos, liderar iniciativas de apoyo a los
estudiantes, organizar eventos y hasta ser el personero escolar son algunas
actividades con las que se puede identificar a un líder en el colegio. Estos
personajes desarrollan habilidades desde pequeños como la iniciativa y la
inventiva, que sirven de ejemplo para los compañeros con menos capacidad de
coordinar equipos.
El
líder escolar es un adolescente que se caracteriza porque conoce y aprovecha su
potencial y el de sus amigos. "También es capaz de aceptar con sabiduría
cuáles son las fortalezas y debilidades de los grupos que lidera para
orientarlos en beneficio general", dice la psicóloga Aleida Mejía Botero.
Muchos
alumnos desean emprender nuevos retos liderando equipos de trabajo, pero suelen
caer en la popularidad y olvidan que liderar significa trabajar con y para los
demás. La idea es que cada estudiante logre desarrollar destrezas para ser
emprendedor en diferentes escenarios escolares, familiares y sociales. No es un
ejercicio que se logra de la noche a la mañana, pues no todos están llamados a
ser líderes, pero con iniciativa se puede desarrollar el potencial.
Cómo saber si hay un líder en tí
Cualquier
lugar en donde tengas que estar acompañado es propicio para ejercer el
liderazgo. Así, puedes ser quien se ponga al frente en la resolución de
conflictos en el salón o puedes desarrollar diferentes roles que te permitan
trabajar en pro de un objetivo en común. Lo ideal es que una vez asumas como
líder y seas legitimado por tus amigos, no te montes en una nube y olvides
algunos principios del liderazgo como dar ejemplo, tener entusiasmo, ser
organizado, delegar y ser responsable.
Para
la psicóloga Mejía Botero, hay otras características con las que puedes saber
si eres líder en tu colegio o si simplemente haces la tarea de influenciar a
los demás. "Lo sabes si estás atento a escuchar, asimilas las ideas nuevas
y buscas acertar en las decisiones que tomes luego de escucharlas". Agrega
que los voceros escolares reconocen la importancia de sumar esfuerzos para
llevar a cabo proyectos, no solo para el colegio sino para la comunidad, aprovechando
los recursos con los que dispone.
Además,
es responsable con sus compromisos escolares, pero busca ir más allá de las
exigencias académicas normales y propone ideas con una visión de futuro.
"Y lo más importante: demuestra siempre alegría y entusiasmo en los retos
que se le presentan diariamente", concluye la psicóloga.
El
personero, una forma de asumir tu liderazgo
La
personería estudiantil es una manera de ejercer tu liderazgo en el colegio. Si
en algún momento has pensado en lanzarte al ruedo, conoce cómo lo lograron dos
personeros y un líder de colegios de la ciudad:
"Si te lanzan limones, haz jugo de limón y véndelo"
Laura
Vanessa Gómez es personera del colegio Ravasco. Desde pequeña fue representante
en todos los grupos que integró y sus familiares siempre la motivaron a
participar en todo. Cuando llegó a once se dio cuenta de que se necesitaba una
representante para la candidatura a la personería.
Tenía
las características: ser buena académicamente, llevar más de tres años en el
colegio y haber sido una líder reconocida. Decidió lanzarse e inició una
campaña en la que eligió un distintivo que representaba la pasión e intensidad
por hacer las cosas y la sabiduría y la paz de ella y sus seguidoras.
"El
trabajo en equipo fue vital. Nunca habría logrado ser la líder del colegio si
no hubiera contado con el apoyo incondicional de mi equipo", afirma.
Según
ella, un líder debe tener la capacidad de sentirse orgulloso de lo que es.
"Creer en ti, no dejarte llevar por los comentarios, dar el máximo y tener
mucha imaginación. Así que si te lanzan limones, haz jugo de limón y
véndelo".
Para
Laura Vanessa la creatividad y la innovación también la caracterizan como
líder. Sostiene que existen estrategias como realizar eventos que congreguen a
muchos estudiantes o hacer convocatorias a través de las redes sociales.
"Hay que mostrarse, pues muchas personas a lo mejor quieren saber lo que
tú estás haciendo".
"Hoy es muy fácil lograr el liderazgo"
Mateo
Ospina Merchán, el personero del Colegio Mayor de Nuestra Señora, y Sebastián
Cardona, su mano derecha en la institución, se dieron cuenta del potencial que
tenían para liderar en el colegio por azar. A Mateo siempre lo elegían para
coordinar el fondo común, todos le hacían caso y lo seguían en sus ideas.
"Eso
me parecía chévere, pero nada más", dice. Mientras tanto, Sebastián
conquistaba a sus compañeros contándoles chistes y hasta liderando movimientos
contra las decisiones de los docentes. Al tiempo preparaba su campaña para ser
personero. Por algunos inconvenientes no pudo lanzarse, así que le propuso a
Mateo que asumiera la idea.
En
la actualidad, ambos lideran la personería, aunque Mateo es el dueño de la
figura. "Hoy es muy fácil ser líder. Lo principal es desarrollar la
habilidad, no tener pena, sino mucha iniciativa y actitud. Después, contar con
la opinión de los demás, manejar el público y aprovechar el facebook y hasta el
pin", sostiene Sebastián.
Actividades
para desarrollar el liderazgo
Durante
todas las etapas de la vida se pueden potenciar las habilidades del liderazgo a
través de divertidas actividades.
Creatividad
Desarrollar
juegos en los que se logre dar soluciones novedosas y alternativas de solución
a los problemas o retos. Dibujar y pintar estimulan la creatividad. No solo se
dibuja sobre papel, también decorar las paredes y pintar camisetas sirven para
despertar la imaginación.
Trabajo en equipo
Un
buen líder trabaja en conjunto y destaca lo mejor del grupo. Formar equipos
para adivinar películas o hacer parte de los grupos deportivos fomentan la
capacidad de coordinar, cooperar y trabajar por un bien común.
Establecer retos
Terminar
un rompecabezas, ser campeón en una carrera de atletismo o ahorrar para
adquirir lo que deseas te compromete con un objetivo.
El fracaso es una oportunidad
Puedes
encontrar un aprendizaje de tus errores. Así, cada vez que una receta no te
salga como la planeaste, puedes intentarlo de nuevo y agregarle nuevos
ingredientes.
COLOMBIA NECESITA LIDERES NO GERENTES