Pocas
personas ahorran y el dinero que guardamos en los bolsillos se escapa rápidamente
porque somos una sociedad consumista. Guarde cierta cantidad de dinero
pensando en el mañana y no se gaste más de lo que gane para que no se endeude,
son dos principios básicos para que sea exitoso en sus finanzas.
Navegando
por la Red nos encontramos con un párrafo que puede ser un gran resumen
para este tema. “Si no valora el dinero, no podrá hacer ningún esfuerzo para
controlarlo. Si no puede controlar no podrá ahorrarse. Y si no puede ahorrar no habrá
excedente para invertir. Si no entiende los principios de la inversión, será un emprendedor
de menor eficacia. Por lo tanto no tendrá dinero de proteger. Y si tampoco
tiene dinero de proteger, tampoco lo tendrá para compartir”.
A lo
mejor, dentro de sus planes no está montar un negocio o comprar un apartamento
para su familia o cambiar de carro. A lo mejor, lo anterior lo ve como un gasto y
no como una inversión. Pero lo que usted sí debe tener claro es que su dinero no
puede convertirse en efectivo de bolsillo.
¿Cuántas
veces no ha visto personas a las que les pica la plata? Aquellas que sin necesitarlo,
sin que sea una prioridad, entran en un almacén y salen con bolsas llenas de
ropa, zapatos; como para estrenar armario. No. Hay que ser inteligentes y cultivar
la cultura del ahorro.
Una
actividad básica a realizar “Desde
hace años llevo un registro diario de mis gastos personales y esto hace que uno sepa
a dónde va el dinero. También permite planear mejor los gastos y por supuesto
se logra ahorrar mensualmente e ir armando un pequeño colchón de dinero
pensando en el futuro”.
Cada persona debería ir anotando sus gastos diariamente, tanto lo que se compra
en efectivo como con las tarjetas de crédito. A medida que pasa el tiempo,
cada persona verá qué tipo de categorías se van creando. “Póngale un nombre a
cada una: mercado, arriendo, niños, colegio, etc. Al terminar de registrar los
gastos, observe en qué y cómo se gasta su dinero y determine para el mes próximo
si alguna tarjeta esta saturada, si conviene utilizar más efectivo o tarjetas”,
Los
gastos importantes también se pueden planear. Lo importante es darse cuenta que este
tipo de planeación es una herramienta que ayuda a lograr metas que pueden llegar
a parecer imposibles. Que tal comprarse una casa o irse de vacaciones.
Con planeación se puede.
Cinco
claves para ahorrar
+ Siempre
que reciba algún tipo de ingreso, guarde una parte. No piense en guardar lo que le
sobra. Hay que pensar a largo plazo, no menos de un año y no se fije en el monto,
sino en cumplir con lo propuesto.
+ Si
usted gasta más de lo que gana pues se está endeudando tontamente.
+ Sencillamente
no mantenga un estilo de vida superior al que puede pagar, esto sólo hará que
sus deudas crezcan y crezcan.
+ Al
elaborar un presupuesto se debe cumplir. Para lograrlo lleve un registro detallado
de los gastos que realiza al mes, lo que podría ayudar a disminuir y eliminar
algunos gastos.
+ Reducir
gastos consiste en cambiar la manera de consumo y no dejarse llevar por los
impulsos. No salga todos los fines de semana, por ejemplo. No utilice la
tarjeta de
crédito siempre.
+ Siempre
hay que formularse la pregunta de cuáles son las cosas que necesita construir
para un futuro y tener una mejor calidad de vida. De esta manera, se podrá saber a
qué asignarle una mayor parte de su ingreso.
Los
usuarios hablan sobre el tema
“Siempre
he tenido la concepción de que el empleado colombiano tiene la cultura de gastarse
lo que gana. Si gano un mínimo me lo gasto, si gano dos o tres salario mínimos,
también me lo gasto. Y de esta manera uno se va creando necesidades; ya no
será una moto sino un carro. Vale la pena detenerse a pensar y comenzar con la
cultura del ahorro”: José.
“Infortunadamente
pocas personas han crecido con la cultura del ahorro, que como todos los
habitos, se aprende desde pequeño. Es cierto, debemos guardar algún tipo de
reserva de nuestro sueldo para no tener afanes de dinero y vernos sin un peso
en el bolsillo”:
Catalina Rojas.
“En
nuestro medio nos volvieron una sociedad apegada al consumismo. Cuando nos despojamos
de esta situación se empieza a ser un economista propio. Las promociones
en la mayoría de los casos son sofismas; pensemos antes de caer.
Hacer rendir
el dinero es algo que nos conviene”: Jaime Mejía.
“El peor
dolor de cabeza que tenemos los colombianos son las tarjetas de crédito; eso es
una alcahuetería total. Yo que me considero una persona organizada con el dinero
caí en ese jueguito. Llegó un momento en que me dí cuenta del círculo vicioso
en el que estaba, engordando el bolsillo de los bancos, pagando intereses y cuotas de manejo que no son bajos”: