CONOCETE A TI MISMO Y GRACIAS POR ESTE DIA

Un sofista se acercó a uno de los sabios de la antigua Grecia y pensó que podía confundirlo con las más intransigentes de las preguntas. Pero el sabio de Mileto estuvo a la altura de la prueba, porque respondió todas, sin la menor vacilación y no obstante con la máxima exactitud.

1. ¿Cuál es las más antigua de todas las cosas?
R. Dios, porque siempre ha existido.

2. ¿Cuál es las más hermosa de todas las cosas?
R. El Universo, porque es la obra de Dios.

3. ¿Cuál la más grande de todas las cosas?
R. El espacio, porque contiene todo lo que ha sido creado.

4. ¿Cuál es la más constante?
R. La esperanza, porque se queda con el hombre después que él ha perdido todo lo demás.

5. ¿Cuál es la mejor de todas la cosas?
R. La virtud, porque sin ella no existe nada bueno.

6. ¿Cuál es la más rápida de todas las cosas?
R. El pensamiento, porque en menos de un instante puede volar hasta el final del universo.

7. ¿Cuál es la más fuerte?
R. La necesidad, que obliga al hombre a enfrentar todos los peligros de la vida.

8. ¿Cuál es la más fácil de todas las cosas?
R. El dar consejos.

Pero cuando se llegó a la novena pregunta, nuestro sabio dio una paradoja como respuesta. Estoy seguro de que fue una respuesta jamás comprendida por el interrogador, y a la cual la mayoría de la gente sólo atribuye un significado superficial.


La pregunta fue:

9. ¿Cuál la más difícil de todas las cosas?
R. ¡CONÓCETE A TI MISMO!

Éste fue el mensaje de los antiguos sabios al hombre ignorante y lo sigue siendo.

GRACIAS POR ESTE DIA

te doy gracias por este día. Sé que aún no he logrado todo lo que esperas de mí y si esa es la razón por la cual me bañas en el fresco rocío de otro amanecer. Me siento muy agradecido.Estoy preparado, al fin, a hacer que te sientas orgulloso de mí.

Me olvidaré del día de ayer, con todas sus pruebas y tribulaciones, con todos sus agravios y sus frustraciones. El pasado ya es un sueño del cual no puedo recuperar ni una sola palabra ni borrar ningún acto imprudente. Sin embargo, tomaré la decisión de que si el día de ayer lastimé a alguien a través de mi imprudencia o mi irreflexión, no dejaré que el día de hoy el sol se ponga sin rectificar y nada de lo que haga este día tendrá mayor importancia.

Abordaré las tareas difíciles de este día, me quitaré el saco y levantaré polvo en el mundo. Recordaré que mientras más ocupado esté, menos probabilidades tendré de sufrir, más apetitosos serán mis alimentos, más dulce mi sueño y más satisfecho me sentiré con mi lugar en el mundo.

El día de hoy me liberaré de la esclavitud del reloj y del calendario. Aun cuando planearé este día con objeto de cuidar de mis pasos y de mis energías, empezaré a medir mi vida en hechos, no en años; en pensamientos, no en estaciones; en sentimientos, no en los números sobre un cuadrante.

No huiré de ningún peligro con el cual pueda tropezar el día de hoy, porque estoy seguro de que no me sucederá nada de lo que no esté equipado para manejar con tu ayuda. Así como toda gema se pule por medio de la fricción, estoy segura de que yo seré más valioso a través de las adversidades de este día y si tú me cierras una puerta, siempre me abres otra.

Viviré este día como si fuese Navidad. Seré un repartidor de dones y les daré a mis enemigos el don del perdón; a mis oponentes, el de la tolerancia; a mis amigos, con una sonrisa; a mi hijo, el de un buen ejemplo; y todos esos regalos irán envueltos en un amor incondicional.

No desperdiciaré ni siquiera un preciado segundo del día de hoy con sentimientos de cólera, de odio, de celos o de egoísmo. Sé que las semillas que siembro son las que cosecharé, porque cada acción, buena o mala, siempre va seguida de una reacción igual. El día de hoy sólo sembraré las buenas semillas.

Conservaré una sonrisa en mi rostro y en mi corazón, incluso si algo me duele el día de hoy. Sé que el mundo es un espejo y que me devuelve el reflejo de mi propia alma. Ahora ya he comprendido el secreto para corregir la actitud de los demás, y es corregir mi propia actitud.

El día de hoy me alejaré de cualquier tentación que pudiese obligarme a faltar a mi palabra o a perder el respeto hacia mí mismo. Estoy seguro de que lo único que poseo más valioso que mi vida es mi honor.

Recordaré que todos aquellos que tienen menos cosas de qué arrepentirse son aquellos que aceptan cada momento tal y como se presenta y por todo lo que vale.

¡Este es mi día.
Julio Cesar Moreno Duque

soy lector, escritor, analista, evaluador y mucho mas. todo con el fin de aprender, conocer para poder aplicar a mi vida personal, familiar y ayudarle a las personas que de una u otra forma se acercan a mi.

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