Los riesgos del sexo en vacaciones

Una de las principales fantasías de la gente es tener sexo en el agua. Tome algunas precauciones.

La verdad sea dicha, son pocos los que no alucinan con esa posibilidad. Lo que rara vez se tiene en cuenta es que por relajados que sean estos escenarios, lo mejor es no dejarse ganar por el arrebato de las ganas.
Así la postal sea muy linda métanse en la cabeza que sostener faenas amorosas en estos sitios es más perjudicial que benéfico para la salud. Por eso conviene tomar algunas precauciones.
Aunque una de las principales fantasías de la gente es tener sexo en el agua, el contacto de la piel y las mucosas con líquidos no siempre estériles puede adobar el polvo con microorganismos que no solo afectan el área venérea, sino otras partes del cuerpo.
Las clamidias, las trichomonas y otras bacterias pueden desprenderse de su hábitat natural en el cuerpo (los pliegues inferiores) y nadar a sus anchas hasta encontrar alguna parte expuesta, como las que participan en el aquello.
No se trata de incrementar el mito de que las piscinas y el agua son la fuente principal de transmisión y contagio de enfermedades graves, pero sí es necesario poner en alerta a aquellos que, empujados por las hormonas, pueden pasarse por la faja la mínima vigilancia que requiere el sitio donde se meten.
También vale la pena recordar que las aguas tratadas, como las de las piscinas, literalmente lavan las secreciones naturales que lubrican. De ahí que al carecer de ella pueden causarse traumas, alteraciones y hasta disfunciones. Y eso no es nada placentero.
Muchas veces estos arrebatos están acompañados del consumo de alcohol queda lugar a ligerezas que tienden a dejar a un ladito los mínimos cuidados. ¿Que no? ¿Han visto ustedes un condón en su sitio en el mar o en una piscina? Yo no. No en vano las fiestas de fin de año son la época en que se dispara la tasa de embarazos. Y no muchos son deseados.
Para evitar sorpresas, entonces, lo mejor es estar al día con la anticoncepción.
Que quede claro que no me estoy refiriendo aquí al famoso sexo de ocasión o si se conoce o no a la persona seleccionada para estas faenas, sino a que se tenga en cuenta que la sexualidad, que es parte integral de las personas, no se descuide en ningún momento, ni siquiera en las vacaciones. Nada de treguas. Aquí no cabe el dicho de que una vez al año no hace daño.
Julio Cesar Moreno Duque

soy lector, escritor, analista, evaluador y mucho mas. todo con el fin de aprender, conocer para poder aplicar a mi vida personal, familiar y ayudarle a las personas que de una u otra forma se acercan a mi.

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