Andrés Osuna, experto en neurotecnología, dijo que hay varias memorias que reescriben nuestros recuerdos, según el significado que les demos.
Señaló que cada persona tiene un nivel más receptivo en alguna de estas memorias, dependiendo de las vivencias individuales.
Asimismo sostuvo que los malos recuerdos pueden ir cambiando de significado, según como se perciba la realidad.
"Trabajamos en neurociencia con la memoria emocional, porque ésta es la más complicada de trabajar, porque todo el tiempo estamos transformando emociones", anotó.
¿Cómo se fijan los recuerdos?
Andrés Osuna, también experto en neurociencia, cuenta que los seres humanos tenemos atención selectiva.
"Cada persona le da más importancia a los estímulos de acuerdo a sus prioridades (…)", precisó.
Agregó que fijar un buen o mal recuerdo es un proceso natural. Afirmó que los malos recuerdos se fijan en una parte del cerebro y son "como alarma para no repetir los mismos errores".
Afirmó que los recuerdos buenos son emociones positivas que mantienen el equilibrio en otra parte del cerebro, produciendo sustancias químicas.