La pólvora es un negocio clandestino, pero, lejos de escasear, abunda. Inclusive, distribuidores innovan en estrategias de venta, ahora virtuales. Los periodistas de Zona C (de www.elcolombiano.com), con base en la denuncia de un lector, hicieron el experimento de comprar pólvora desde Facebook. Comprobaron que es fácil, rápido y que las autoridades están desprevenidas con el fenómeno.
Tardaron solo 30 minutos en hacer la transacción, sin invertir mucho tiempo en buscar perfiles con oferta.
Para contactar a uno de estos vendedores solo hay que escribir en el muro. "Necesito 60 mil pesos en pólvora". No pasan más de 5 minutos y ya existe una respuesta. "Escríbame un inbox (mensaje privado)".
Si la respuesta tarda, el negocio tiene competencia. Otro vendedor puede contactarlo y cerrar el negocio. Es inmediato y privado. El cliente elige el lugar de la entrega, incluso en estaciones del Metro, donde hay presencia policial.
Comenzado el negocio pueden pasar unos 20 minutos. "¿Qué necesita?" El pedido es claro: dos docenas de voladores y 50 unidades de tacos pequeños. Se acuerdan el lugar y la hora de entrega, luego se verifica el valor y... todo listo.
A negocios como este se dedica Isaac, que prefirió no revelar su identidad. Él vende pólvora desde hace cinco años y admite que las ganancias pueden ser hasta de 5 millones de pesos en 20 días. "Traigo los pirotécnicos de Manizales. Las papeletas, voladores, tacos, chorrillos y totes los surto en La Estrella". Dice que hoy es más difícil vender porque la Policía ha aumentado sus operativos y ahora en las bodegas solo les venden a los conocidos.
Jorge Mejía, secretario de Gobierno de Medellín, explicó que hasta enero todo tipo de venta, almacenamiento y compra de pólvora está prohibido.
"Investigamos quiénes son los que están vendiendo pólvora en estas plataformas. Si logramos individualizarlos se hará la sanción respectiva".
Para contactar a uno de estos vendedores solo hay que escribir en el muro. "Necesito 60 mil pesos en pólvora". No pasan más de 5 minutos y ya existe una respuesta. "Escríbame un inbox (mensaje privado)".
Si la respuesta tarda, el negocio tiene competencia. Otro vendedor puede contactarlo y cerrar el negocio. Es inmediato y privado. El cliente elige el lugar de la entrega, incluso en estaciones del Metro, donde hay presencia policial.
Comenzado el negocio pueden pasar unos 20 minutos. "¿Qué necesita?" El pedido es claro: dos docenas de voladores y 50 unidades de tacos pequeños. Se acuerdan el lugar y la hora de entrega, luego se verifica el valor y... todo listo.
A negocios como este se dedica Isaac, que prefirió no revelar su identidad. Él vende pólvora desde hace cinco años y admite que las ganancias pueden ser hasta de 5 millones de pesos en 20 días. "Traigo los pirotécnicos de Manizales. Las papeletas, voladores, tacos, chorrillos y totes los surto en La Estrella". Dice que hoy es más difícil vender porque la Policía ha aumentado sus operativos y ahora en las bodegas solo les venden a los conocidos.
Jorge Mejía, secretario de Gobierno de Medellín, explicó que hasta enero todo tipo de venta, almacenamiento y compra de pólvora está prohibido.
"Investigamos quiénes son los que están vendiendo pólvora en estas plataformas. Si logramos individualizarlos se hará la sanción respectiva".