Qué sería de la vida sin los errores?
¿De dónde saldría la experiencia si no nos equivocáramos una y otra vez? Errar
es de humanos, pero cuando esos errores tienen nombre y apellido, es ahí cuando
todo se complica.
Equivocarse una y otra vez, pareciera que
esa es la historia de muchos de los que habitamos este planeta y tenemos esa
vaina llamada corazón. A la hora de escoger pareja no hay un manual que nos
permita saber qué tan compatibles somos, en cambio sí pueden haber muchas formas
con las cuales logremos prevenir que cada una de las personas que se cruzan en
nuestro camino pasen de ser "el amor de la vida" a ser otro "error de la
vida".
Regla No. 1: Nunca se enamore a primera
vista
Tenga cuidado porque el 'amor a primera
vista' regularmente puede ser el 'error a primera vista'. ¿Cómo puede creer que
desde el primer momento que vio a esa persona ya está enamorado de ella? Nadie
se enamora en 1 segundo, a no ser que sufra de algún problema mental, cosa que
es muy común entre todos nosotros los humanos. Que a usted le atraiga
físicamente una persona no quiere decir que es amor, es una vaina simplemente
hormonal.
Piénselo bien, usted está supuestamente
enamorándose de alguien con quien no ha cruzado ni una sola palabra, claramente
las posibilidades de que esa persona sea la correcta son de 1 en 1 millón; pero
como usted se empeña en creer que es el amor de su vida, entonces mete la cabeza
hasta el fondo y lo que termina pasando es que seguramente después de cruzar un
par de palabras con su 'amor' se da cuenta que en realidad fue otro 'error a
primera vista'. Pero tranquilos, nos ha pasado a todos.
Regla No. 2: No todo lo que brilla es
oro
"No todo lo que brilla es oro, ni todo lo
que empalaga es amor" ¿Le ha pasado que conoce a una persona que parece ser la
indicada? Tiene todo lo que usted busca en su media naranja: belleza,
inteligencia, humor, carro, casa, beca, y hasta es una persona aparentemente
cuerda, cosa que es bien difícil de conseguir hoy en día. Los primeros meses
todo es bello, las conversaciones fluyen, los besos saben a gloria, el sexo es
el mejor, en fin, todo marcha a la perfección.
Pero como le digo, no todo lo que brilla es
oro, y cuando hay personas que parecen ser perfectas y con todo lo que usted
busca: ¡Dude! La perfección no es precisamente una característica humana, y
cuando alguien se muestra con tantas bondades es porque seguramente algo
esconde, y si no esconde nada entonces es la persona más aburrida del planeta.
Siempre he pensado que en la imperfección está ese factor decisivo que
enamora.
Regla No.3: Un error jamás se repite dos
veces
Si usted ya metió la pata una vez, ¿por qué
diablos quiere meterla de nuevo? ¡No señor! ¿Quién puede ser tan descerebrado
para cometer el mismo error una y otra vez? Bueno, nos ha pasado a muchos, así
que no se hagan.
Si a usted no le funcionó la relación la
primera vez, ¿qué lo hace pensar que la segunda vez sí va a funcionar? ¡No, no,
no, no! Las segundas partes no son buenas ni en las películas ni en los
novelones que vivimos a diario. Las segundas partes son sólo el
perfeccionamiento de los errores de las primeras partes.
Si usted ya sufrió una vez, no se haga
ilusiones con eso de pensar que la otra persona va a cambiar, no; ésos son
'pajazos' mentales para justificar el intentar una y otra vez reparar lo que por
naturaleza es defectuoso.
Recuerden que errar es de humanos, pero
repetir los errores es de descerebrados.