Las disculpas para escaparse del aquello no son patrimonio exclusivo de las mujeres. Si bien la cultura popular nos ha convertido en las campeonas del “hoy no, me duele la cabeza”, ya es sabido que los señores echan mano, cada vez con más frecuencia, de excusas variopintas para salirse de las sábanas.
Aun cuando persiste la idea de que en eso del sexo ellos están siempre
listos, como los scouts, un reciente estudio hecho entre mil españoles mayores
de 35 años (la mitad hombres, la mitad mujeres) señala lo contrario. Dicho
sondeo, llevado a cabo por la Asociación Española de Salud Sexual, encontró que
el socorrido “estoy cansado” lidera el ranking de las disculpas masculinas, al
punto que cinco de cada diez encuestados para el informe aseguran haber
esgrimido esta u otra razón para no tener sexo.
El “estoy estresado”, dicho mientras se apartan de la pareja con ceño
fruncido, es otra manera de decir no, seguido por “estoy ansioso” o “las deudas
me tienen preocupado”.
¡Ah! Cuando el equipo de fútbol de sus entrañas pierde, parece que la goleada
les pega directamente en el interruptor de las ganas. Eso quiere decir que si el
equipo desciende en la tabla, arrastra con él las erecciones, con otro
agravante: si les da por acompañar la tristeza con alcohol, su mejor amigo entra
en estado de coma.
Lo que ahora urge establecer es si los oncenos ganadores mantienen a sus
hinchas con las banderas en alto siempre, porque si no es así estaríamos
confirmando una de las conclusiones más importantes del dichoso estudio: que la
mitad de los hombres que sacan disculpas de manera frecuente, en realidad están
tratando de ocultar problemas de erección que no se atreven a admitir.
En eso las mujeres deben ser generosas, entender que nosotros no siempre estamos
para fiestas y que a veces es necesario aceptar sus excusas, por tontas que
suenen... Pero si resulta que a los señores los estimula más ayudar en un
trasteo que una encamada, es hora de que ambos hablen en serio, pues quiere
decir que la pareja está en crisis o que la disfunción eréctil está haciendo de
las suyas, y que hay que tratarla, pues contra ella no sirve ni quedar campeones
de la Champions League.