Evite que su organismo se
resienta y proteste enfermándose
Distintos estudios calculan que
en el último siglo la industria ha producido alrededor de 90.000 nuevos
productos sintéticos, 3.000 de los cuales han sido incorporados a productos
alimentarios en forma de conservantes y emulsionantes que consumen las
personas.
A eso hay que sumar el hecho de
que a lo largo de la vida la gente se expone, inconscientemente, a una amplia
variedad de contaminantes que afectan su salud.
La mayor parte de los alimentos,
valga decirlo, están genéticamente modificados, aun cuando sus etiquetas no lo
señalen.
Sólo en Estados Unidos se
cultivan 70 millones de acres con semillas modificadas y 500 mil vacas lecheras
son inyectadas con hormonas recombinadas.
Las personas, que consumen cerca
de 100 contaminantes más que hace cinco décadas, tampoco se ayudan, y muchas
someten a su cuerpo a excesos de toda clase, dentro de los que se cuentan las
dietas poco saludables, el alcohol, el consumo de cigarrillo, y largas y
estresantes jornadas laborales.
Así resulta lógico que el
organismo se resienta y proteste enfermándose.
Algunas corrientes sugieren, por
eso, que la gente aprenda a darle una pausa al cuerpo y ponga en práctica, en
forma periódica, algunas medidas para desintoxicarlo.
Es importante saber, en primer
lugar, que las toxinas son sustancias que tienen efectos perjudiciales en la
función o en la estructura de las células; los daños que causan pueden ser
mínimos o severos, y pueden acumularse a través del tiempo.
El cuerpo tiene un sistema que le
permiten, por lo general, eliminar esas toxinas. Estas son destruidas,
principalmente, en los riñones, en el hígado y en el intestino grueso.
Pero si este sistema se sobrecarga,
estas partículas tóxicas se acumulan y pueden llegar a afectar a todo el
organismo.
Cuando estos órganos dejan de
funcionar la medicina occidental recurre a medicamentos para mejorar su
desempeño; otras disciplinas combinan ayunos, dietas, meditación y estímulo de
la sudoración.
Sin entrar a definir cuál método
es mejor, es claro que hay algunas pautas sencillas que pueden llevarse a cabo
para ‘limpiar el cuerpo’.
A desintoxicar
- Limite el consumo de alimentos
conservados, tratados y enlatados, así como algunos lácteos procesados. Elimine
por un tiempo definido (no menor a 30 días) toda alimentación que caiga en la
denominación de comida chatarra, pues no tiene valor nutritivo y carece de
fibra alimentaria.
- Por tiempos definidos aumente
el consumo de frutas y verduras frescas, en lo posible cocinadas en la casa y
sin ningún proceso industrial; consúmalas sin salsas o aderezos que contengan
edulcorantes artificiales o glutamatos. Mejor dicho, prepárelas en la casa.
- Beba agua pura. Cerciórese de
que el agua que está consumiendo es lo más limpia posible. Pruebe a hervirla y
recuerde que la mayoría de la que proviene del grifo puede contener
contaminantes, como bacterias y residuos metálicos de tuberías viejas.
- Incremente el consumo de
líquidos en general: tome siempre agua pura y jugos recién hechos, pues ayudan
a eliminar toxinas del cuerpo. De ser posible. consuma caldo y purés de
verdura, durante todo un día al mes, se dice que esto reduce la carga del
sistema digestivo.
- Pruebe los tés, los de hierbas
y el natural aumentan la micción y mejoran el tránsito intestinal. Con eso
pueden eliminarse algunos residuos y bacterias atrapados en el intestino.
- Trate el estreñimiento. Incluya
en su dieta fibra natural (frutas, verduras, legumbres, salvado de trigo, avena
y linaza) y si necesita laxantes, prefiera uno natural, como el psyllium, y
eduque el cuerpo para evacuaciones siempre a la misma hora.
- El vapor ayuda. Si puede, y
durante un mes, vaya una vez por semana a saunas o baños de vapor; estos
incrementan la frecuencia cardíaca, la sudoración y el metabolismo, con lo que
se promueve la eliminación de toxinas.
- Descanse. Esfuércese por dormir
siete horas cada noche, ni más ni menos. El estrés libera toxinas en el cuerpo,
por lo tanto la relajación equilibra el sistema nervioso y disminuye estos
efectos.
- No se exponga: evite el uso,
por lo menos durante un mes, de ambientadores y productos para el cuerpo que
tengan químicos en exceso.