Hay una etapa en la vida en la que el calendario deja de ser protagonista y empiezan a pesar más las decisiones que las fechas.
Durante mucho tiempo creí que avanzar era hacer más. Estar en todo. Responder a todos. Correr más rápido que el mercado, que la competencia, que el reloj.
Hoy sé que no.
Avanzar es elegir mejor.
Con los años he visto algo que se repite en personas y empresas: confunden movimiento con progreso. Implementan tecnología sin revisar procesos. Digitalizan desorden. Automatizan improvisación. Y luego se preguntan por qué el desgaste aumenta en lugar de disminuir.
Construir criterio toma tiempo. Y el tiempo no se acelera.
Se construye enfrentando errores reales, tomando decisiones impopulares, pagando costos que no se ven en redes sociales. Se construye ordenando cuando nadie quiere ordenar. Pensando cuando todos quieren ejecutar rápido. Deteniéndose cuando el entorno exige correr.
Con el tiempo entendí algo simple pero poderoso: equivocarse rápido no siempre es una virtud. Puede ser simplemente una forma elegante de fracasar si no existe reflexión detrás.
Hoy no persigo velocidad. Persigo dirección.
Sigo estudiando. Sigo levantándome temprano. Sigo aprendiendo. Pero ya no camino para demostrar nada. Camino para dejar algo que funcione incluso cuando yo no esté.
Si algo he acumulado con el tiempo no son años.
Es criterio.
Y en el mundo profesional, el criterio es lo único que realmente protege a las personas y a las empresas de decisiones impulsivas, modas pasajeras y errores costosos.

Feliz Cumpleaños Julio Cesar, en verdad eres una trayectoria de virtud y conocimiento, afortunados aquellos que podemos disfrutar de entrega y pasión por la vida, aprendizaje y a todo. Dios te tiene para grandes cosas, y asi en tu aprendizaje vas enseñando a los demás.
ResponderEliminar