No cumplo años. Acumulo criterio.



Hay una etapa en la vida en la que el calendario deja de ser protagonista y empiezan a pesar más las decisiones que las fechas.

Durante mucho tiempo creí que avanzar era hacer más. Estar en todo. Responder a todos. Correr más rápido que el mercado, que la competencia, que el reloj.

Hoy sé que no.

Avanzar es elegir mejor.

Elegir con quién construir.
Elegir qué proyectos aceptar.
Elegir qué oportunidades dejar pasar.
Elegir qué conversaciones no tener.
Elegir cuándo decir no sin necesidad de justificarse.

Con los años he visto algo que se repite en personas y empresas: confunden movimiento con progreso. Implementan tecnología sin revisar procesos. Digitalizan desorden. Automatizan improvisación. Y luego se preguntan por qué el desgaste aumenta en lugar de disminuir.

La verdad es incómoda:
la tecnología sin criterio desgasta.
el trabajo sin propósito vacía.
el conocimiento sin estructura se diluye.

Construir criterio toma tiempo. Y el tiempo no se acelera.

Se construye enfrentando errores reales, tomando decisiones impopulares, pagando costos que no se ven en redes sociales. Se construye ordenando cuando nadie quiere ordenar. Pensando cuando todos quieren ejecutar rápido. Deteniéndose cuando el entorno exige correr.

Con el tiempo entendí algo simple pero poderoso: equivocarse rápido no siempre es una virtud. Puede ser simplemente una forma elegante de fracasar si no existe reflexión detrás.

Hoy no persigo velocidad. Persigo dirección.

No me interesa tener razón. Me interesa ser responsable con lo que sé.
No me interesa estar en todas partes. Me interesa estar donde realmente aporto valor.
No me interesa impresionar. Me interesa sostener.

Aprendí a decir no sin culpa.
Aprendí a cobrar sin disculparme.
Aprendí que no todo el que pide ayuda quiere transformarse, y que no toda ayuda transforma.

Por eso ya no construyo favores. Construyo sistemas.
No vendo entusiasmo. Diseño estructura.
No prometo resultados mágicos. Trabajo procesos que resisten el tiempo.

Sigo estudiando. Sigo levantándome temprano. Sigo aprendiendo. Pero ya no camino para demostrar nada. Camino para dejar algo que funcione incluso cuando yo no esté.

Si algo he acumulado con el tiempo no son años.

Es criterio.

Y en el mundo profesional, el criterio es lo único que realmente protege a las personas y a las empresas de decisiones impulsivas, modas pasajeras y errores costosos.

La experiencia no se mide por el calendario.
Se mide por la calidad de las decisiones que uno es capaz de tomar.

Julio Cesar Moreno Duque

soy lector, escritor, analista, evaluador y mucho mas. todo con el fin de aprender, conocer para poder aplicar a mi vida personal, familiar y ayudarle a las personas que de una u otra forma se acercan a mi.

1 Comentarios

  1. Feliz Cumpleaños Julio Cesar, en verdad eres una trayectoria de virtud y conocimiento, afortunados aquellos que podemos disfrutar de entrega y pasión por la vida, aprendizaje y a todo. Dios te tiene para grandes cosas, y asi en tu aprendizaje vas enseñando a los demás.

    ResponderEliminar
Artículo Anterior Artículo Siguiente