Por qué procrastinamos y cómo dejar de hacerlo?


Es clave responder esta pregunta si deseamos aumentar nuestra productividad personal y, sobre todo, cuidar nuestro bienestar personal.

Por esa razón, en este artículo descubrirás conceptos relacionados a descubrir por qué procrastinamos y cómo podemos dejar de hacerlo.

Específicamente, conocerás:

Dices que vas a hacer algo y no lo haces
Te cuesta despertarte temprano y hacer ejercicio
Postergas tareas importantes hasta el último momento
Te planteas el mismo objetivo una y otra vez
No logras empezar el inglés y terminar la tesis

Y, en especial, conocerás ideas prácticas para conseguir hacer aquello que quieres hacer.
¿Qué procrastinamos?

Empecemos por conocer qué es aquello que procrastinamos más.

Para descubrirlo hice una encuesta a decenas de profesionales. Como imaginarás, la lista es bastante extensa.

Sin embargo, noté que puede ser organizada en cuatro categorías principales: salud, estudios, proyectos personales y trabajo.

Veamos cada una de ellas:

Salud
  • Levantarnos temprano
  • Hacer ejercicios
  • Practicar deporte
  • Citas médicas
  • Hábitos alimenticios saludables


Estudios
  • La lectura
  • Estudiar inglés
  • Sacar el título
  • La tesis de maestría
  • El doctorado

Proyectos personales
  • Emprender nuestro negocio
  • Practicar nuestros hobbies
  • Tiempo para la familia
  • Nuestros planes a futuro
  • Hacer arreglos en casa

Trabajo
  • Presentaciones comerciales
  • Negociar un aumento
  • Actividades tediosas
  • Planificar estratégicamente
  • Dar feedback a nuestro equipo


¿Por qué procrastinamos?

Cuando le pregunté a las personas por qué procrastinaban, me dijeron que era por estas razones:

"Me falta fuerza de voluntad"
"Me distraigo con facilidad"
"No me gusta la actividad"
"No hay fecha límite o aún no es urgente"
"Quiero que sea perfecto"

Noté que sus "razones" son en realidad solo los síntomas, aquello que podemos observar desde afuera.

Sin embargo, las causas - es decir, la raíz del problema, son otras.

Específicamente, son cinco:

Conflicto interno que evita la toma de una decisión
Intentar ejecutar objetivos en lugar de acciones
Temor al anticipar resultados negativos
Tratar de hacer más de una tarea a la vez
Establecer condiciones que dificultan la toma de acción

Veamos cada una de ellas.

Razón #1 Conflicto interno

Hace un tiempo una persona cercana me comentó que venía postergando hace un tiempo la búsqueda de un nuevo proveedor para su empresa.

"Digo que lo voy a hacer pero al final no lo hago" - me comentó.

Él llevaba semanas con ese pendiente en la mente porque la persona que lo ayudaba llegaba tarde a las reuniones y tardaba en responderle.

La pregunta que yo le hice fue simple: ¿ya tomaste la decisión de despedirlo?

"Sí, hace tiempo; pero bueno, es una persona cercana, la conozco hace un tiempo y lo bueno es que sí hace un buen trabajo" - respondió.

Antes de continuar con la historia me gustaría preguntarte a ti lo siguiente:

¿Qué notas hasta este momento?
¿Por qué crees que procrastina?


Tómate unos segundos para reflexionar al respecto antes de seguir leyendo.

¿Ya lo tienes?

La razón por la cual procrastina es porque tiene un conflicto interno sobre la ejecución de dicha actividad.
Es decir, siente que tiene que hacerlo pero - en el fondo - no quiere hacerlo.

Sorprendentemente, es la razón número uno por la cual procrastinamos:

No nos detenemos para pensar y tomar una decisión sobre lo que realmente queremos.

Me sucede cada cierto tiempo.

Recuerdo que en algún momento debía enviar una propuesta pero no lograba avanzar en ella.

Programaba en mi calendario que la haría el lunes, pero cuando llegaba ese día no la hacía.

Cuando pensé al respecto me di cuenta que realmente no estaba seguro de seguir adelante con el proyecto.

Por eso, no importaba cuánto me dijera a mí mismo que lo haría, llegado el momento, iba a sentir una resistencia al tratar de ejecutarla.

Lo que hice fue plantearme las siguientes interrogantes, que te invito a hacerte cuando sientas que estás experimentando un conflicto interno:

¿Estoy seguro(a) de la decisión que tomé sobre realizar la actividad?
¿Realmente la quiero realizar?
¿Existe algún conflicto que haga que me retractes de la decisión?
¿Hay alguna conversación que esté evitando tener?

Y es que solo entendiendo la resistencia interna podremos liberar la acción externa.

Razón #2: Intentar realizar objetivos

Con frecuencia escucho a personas decir que cuando están a punto de realizar una tarea se abruman por todo lo que tienen que hacer y terminan distrayéndose.

Si bien la distracción es una de las razones por las cuales procrastinamos, lo que hace que sea más fácil distraernos es no tener claridad sobre la acción a realizar.

"Yo sí sé que lo que quiero hacer" - podrías pensar. Y, tal vez estés en lo cierto.

Pero, si sientes que por momentos te paralizas, entonces es muy probable que lo que tengas claro sea el objetivo, pero no la acción.

¿Qué quiero decir con esto?

Que, con frecuencia, las personas pensamos en lo que queremos conseguir.

Pero no definimos con claridad lo que debemos hacer en este momento para acercarnos a dicha meta.

Lo curioso es que hacemos esto todo el tiempo, sin siquiera darnos cuenta.

Pensamos que hemos definido la acción del día, pero seguimos atrapados en el objetivo de algún día.

Pongámoslo a prueba.

Identifica cuál de las siguientes opciones son acciones y cuáles de ellas son objetivos:

"Terminar mi tesis"
"Iniciar la creación de mi producto para vender"
"Colegiarme"
"Aprender a tocar la guitarra"
"Crear sistema de archivos digitales de mi empresa"



¿Ya lo tienes?

Piensa al respecto por algunos segundos.

La realidad es que ninguna de ellas son acciones, todos son objetivos.

Y, debido a que no podemos ejecutar objetivos (solo acciones) cuando pensamos en hacerlas nos abrumamos, y procrastinamos.

¿Por qué? Porque aunque tenemos claro lo que queremos lograr, aún no hemos definido las acciones que haremos para acercarnos a nuestra meta.

Detallémoslo aún más.

Inicias tu sábado y te dices a ti mismo(a) "debo terminar mi tesis". ¿Cómo piensas que te sentirás? y, ¿qué crees que terminarás haciendo?

Como debes imaginarte, es probable que te sientas sobrecargado(a) por todo lo que involucra el terminar la tesis y digas "mejor después lo hago".

¿Qué sucedería, en cambio, si en lugar de tratar de ejecutar un objetivo te enfocas en definir las acciones que te apoyarán a acercarte a él?

En este ejemplo, tienes claro que tu objetivo es terminar tu tesis y reconoces que el primer paso es tomarte el tiempo para decidir qué acciones realizarás.

(Recuerda, el objetivo se logra producto de las acciones que se realizan)

Por ello, te preguntas: ¿cuáles son las acciones que puedo realizar hoy para progresar y en qué orden?

Algunas ideas iniciales vienen a tu mente:

Sentarme junto a mi escritorio
Conectar el cargador a mi laptop
Encender la computadora



Suena simple, pero precisamente así lucen las acciones: simples pero, en especial, ejecutables. Es decir, las puedes hacer en este momento.

Preguntémonos, ¿qué probabilidad existe de que, al estar en una situación similar, te logres sentar, conectar tu laptop y encenderla?

Si solo te enfocas en una actividad a la vez, es muy probable que lo hagas.

Estando ahí, la pregunta evidente sería, "¿qué puedo hacer ahora para continuar acercándome a mi objetivo?"

Nuevas ideas de acciones vienen a tu mente:

Abrir el documento en el que tengo el avance de mi tesis
Leer en qué parte me he quedado
Escribir un párrafo a modo de borrador



Compara estas acciones con pensamientos que no son ejecutables como "avanzar lo pendiente", "hacerlo bien", "terminarlo cuanto antes".

¿Difícil tomar acción en base a ellos, verdad? A diferencia de quien se hace ese tipo de planteamientos:

Tú abres el documento, ubicas en qué parte te quedaste y escribes un párrafo sin juzgar la calidad del texto.

Luego, siguiendo el mismo proceso, decides escribir más párrafos, hacer mejoras al primer párrafo o buscar una nueva fuente.

Mientras tu mente esté enfocada solo en la siguiente acción más cercana, entonces notarás que podrás seguir en movimiento.

Lo que sucede es que muchos de nosotros, como lo decía anteriormente, pensamos en ejecutar objetivos, lo cual evidentemente no es posible.

Recuerda este concepto cuando te sientas abrumado(a), estancado(a) y/o paralizado(a).

Verás cómo empiezas a romper la inercia y, cuando menos lo notes, habrás progresado de manera significativa.

Razón #3: Anticipar resultados negativos

Una de mis frutas favoritas es la palta y si has visto mi cuenta de Instagram entonces no es sorpresa.

Coincidentemente, ahora estamos viviendo a solo unos metros de decenas de árboles de palta.

Yo encantado de caminar en la ciudad tanto como en el campo, pero puedes imaginar que disfrutar de una vista así me da una satisfacción adicional.

Pese a ello, durante los primeros meses viviendo aquí no lograba despertarme temprano para salir y hacer un poco de senderismo.

Decía "mañana lo hago" pero al final - lamentablemente - no lo hacía.

Siguiendo mis propios consejos empecé a preguntarme por qué estaba procrastinando tanto esa actividad.

¿Tenía un conflicto interno? No, la verdad es que estaba decidido a hacerlo.
¿Estaba intentando ejecutar un objetivo? No, era una tarea en concreto: salir acaminar.



Lo que evitaba que ejecutar la acción era la tercera de las cinco razones por las cuales las personas solemos procrastinar: anticipar resultados negativos.

Cuando despertaba pensaba "seguro no me alcanzará el tiempo”. Tenía, sin querer, los siguientes pensamientos:

"Si sales a caminar no te alcanzará el tiempo”
"Trabajo todo el día, ¿también voy a salir en las mañanas?"
“Tal vez incomode a mi familia saliendo tan temprano”



Como puedes ver, mi mente anticipaba todos los posibles resultados negativos en caso que realizara la acción.

Esos pensamientos eran precisamente los que bloqueaban la conducta que deseaba ejecutar.

No importaba si eran ciertos o no, mi mente los creía y hacía que funcionaran como una camisa de fuerza invisible que evitaba que pudiera salir a caminar.

Cuando pude identificar que ésa era la razón de mi procrastinación, empecé a diferenciar mi interpretación de la realidad.

Noté que yo pensaba que incomodaría a mi esposa. Yo pensaba que no me alcanzaría el tiempo. Pero nada de eso significaba que las cosas serían de esa manera.

Conversé con mi esposa sobre lo que pensaba y me comentó que no se despertaría.

Que, incluso si lo hacía, no habría ningún problema, porque estaba segura que podría volver a dormirse, a demás que ella estaría feliz de que yo salga a caminar.

Respecto al tiempo, solo tenía que intentarlo:

Salir a caminar y comprobar si podía empezar el trabajo puntualmente. Dependiendo del resultado podría mejorar poco a poco.

Lo mismo puedes hacer tú cuando sientes que no logras desbloquear una conducta:

Tener conversaciones alrededor de tus temores
Dar un primer paso para experimentar
Mejorar a partir de los resultados obtenidos

Específicamente, cuando te encuentres procrastinando algo de manera constante, puedes hacerte estas preguntas:

"¿Qué temo que ocurra si realizo la acción?"
"¿Cómo podría minimizar los riesgos?"
"¿Cuál podría ser la acción de menor riesgo con la que puedo empezar?"
"¿Qué beneficios positivos podría traer en mi vida?"



Cada respuesta te permitirá ir desprendiéndote de la camisa de fuerza que evita que hagas aquello que deseas hacer y que logres aquello que deseas lograr.

Razón #4: Tratar de hacer más de una acción a la vez

La cuarta razón por la cual procrastinamos es porque intentamos realizar más de una acción a la vez.

"Yo no hago eso" - podrías pensar.

Antes de que llegas a esa conclusión permíteme contarte algo que me sucede cada cierto tiempo.

Llego a casa y veo que:

Dejé mi escritorio desordenado
Me falta darle comida a Woodie y a Bride (nuestras mascotas)
Tengo que cenar
Debo enviar un correo final

Inevitablemente mi mente se empieza a abrumar y mi cuerpo, a tensar.

Puede ser que no lo note, pero en ese momento estoy intentando hacer - al menos - cuatro cosas a la vez.

Frente a ello, respiro, miro a mi alrededor y empiezo a definir el orden en el cual haré cada actividad.

Específicamente, pienso:

"Sí, debo hacer todas esas cosas, pero primero cenaré. Luego de haber cenado les daré comida a nuestras mascotas.

Después ordenaré mi escritorio. Y, al final, enviaré el correo".
El establecer un orden a las actividades que tengo en mi mente hace que me enfoque en una acción a la vez y, sobre todo, evita que me abrume.

De hecho, siendo más específicos, una vez que defino el orden, mi "único objetivo en la vida" es hacer la acción que tengo al frente.

Por ello, pongo atención plena - o, al menos, lo intento - a la actividad que me corresponde hacer.

En este caso en particular, mi único objetivo en la vida era cenar.

Ya sea que la siguiente acción sea enviar un correo, tener una reunión o enviar un mensaje, dicha actividad será mi único enfoque.

A veces, sin darme cuenta, cuando estoy realizando una acción mi mente empieza a pensar en todas las demás.

Pero, yo le vuelvo a recordar que, terminando la actual comenzaré con la siguiente.

Suena simple pero muchos de nosotros nos paralizamos porque estamos pensando en todo lo que tenemos que hacer.

En lugar de enfocarnos solo en la siguiente acción.

Aplica este concepto y notarás que se hace más sencillo superar la procrastinación en todos los ámbitos de tu vida.

Razón #5: Establecer condiciones que dificultan la ejecución de una actividad

Permíteme explicarte este concepto en mayor detalle con algo que me sucedió hace, literalmente, menos de un minuto.

Mientras redactaba este artículo estuve a punto de cerrar la ventana y dejar de escribirlo.

Pensaba dejarlo para después. ¿Por qué?

Porque que mi mente me llevó a pensar que no lo estaba haciendo bien.

Específicamente, aparecieron estos pensamientos: "no se va a entender lo que quieres decir" y "mejor otro día siéntante y hazlo bien".

Dicho de otra manera, sin darme cuenta, empezaba a establecer condiciones difíciles de cumplir - como por ejemplo:

Que las ideas salgan de mi mente ya ordenadas
Que lo que escriba sea perfecto
Que tenga más tiempo para poder "hacerlo mejor"

Si permitía que estas condiciones se mantengan, entonces es muy probable que no redactara el artículo que ahora estás leyendo.

Por esa razón, cuando aparecieron esos pensamientos en mi mente me dije a mí mismo:

"Solo debo enfocarme en escribir, incluso si no son ideas claras al comienzo, conforme lo redacte podré mejorarlo".

Solo así pude liberar la presión que estaba evitando que escriba estas líneas.

Lo interesante es que hacemos esto, de manera inconsciente, en diferentes ámbitos de nuestra vida.

Cuando queremos empezar a hacer deporte, por ejemplo, decimos: "mañana temprano saldré a correr durante una hora".

Pareciera ser una frase "inocente", sin ningún perjuicio. Sin embargo, me gustaría que reflexionaras sobre la siguiente pregunta.

¿Identificas cuántas condiciones están establecidas en solo esa frase? De forma explícita, podemos encontrar - al menos - cuatro:

¿Qué? - "Correr"
¿Cuándo? - "Mañana temprano"
¿Dónde? - "Saldré"
¿Cuánto? - "Durante una hora"

Cada condición eleva la probabilidad de que no realices la actividad. Analicemos cada una de ellas para descubrir por qué:

"Correr"
  • ¿Disfrutas de correr?
  • ¿Cuentas con las zapatillas necesarias?
  • ¿Tienes la ropa adecuada para correr en el clima actual?
"Temprano"
  • ¿Sueles dormir temprano?
  • ¿Tienes ya formado el hábito de despertarte temprano?
  • ¿Hay responsabilidades que debes cumplir en ese horario?
"Saldré"
  • ¿Tienes la ropa lista para poder salir?
  • ¿Sabes a dónde saldrás, específicamente?
  • ¿Has decidido la ruta que tomarás?
"Durante una hora"
  • ¿Te mantienes entretenido durante una hora?
  • ¿Cuentas con el físico necesario?
  • ¿Dispones del tiempo?

Para quien ya tiene el hábito de salir a correr temprano por las mañanas, probablemente la respuesta sea "sí" a todas las preguntas.

Sin embargo, ¿qué sucede cuando es algo que estamos haciendo por primera vez, estamos retomando el hábito o simplemente nos cuesta hacerlo?

En esos casos, cada condición adicional que establezcamos reducirá la probabilidad que realicemos la actividad.

De hecho, basta que la respuesta sea "no" en solo una de las doce preguntas para que no logremos ejecutar la tarea.

Por esa razón, lo mejor que podemos hacer al intentar realizar una tarea o proyecto:

Ya sea el deporte, la maestría, nuestro emprendimiento o los arreglos en casa, es reducir las condiciones al menor número posible.

En este ejemplo en particular, ¿cómo eliminarías algunas condiciones de esta frase: "mañana temprano saldré a correr durante una hora"?

Tómate algunos segundos para reflexionar al respecto.

¿Ya lo tienes?
...

Permíteme plantear algunas opciones:

Nivel 1: "Mañana, a la hora que me despierte caminaré durante un minuto seguido en mi cuarto"
Nivel 2: "Mañana, después del almuerzo, subiré y bajaré las escaleras tres veces. Si me siento cansado(a), lo haré solo una vez."

Nivel 3: "Mañana, si me despierto temprano, saldré a correr durante quince minutos. Si despierto tarde, caminaré durante veinte minutos".

¿Qué diferencias notas entre estas opciones y la frase "mañana saldré a correr durante una hora"?

Podrían parecer cambios sutiles. Sin embargo, la diferencia es fundamental:

Estas nuevas opciones requiere cumplir menos condiciones para empezar, lo cual evita que caigamos en el perfeccionismo.

Y es que es sencillo pensar:

"Caminar un minuto es muy poco"
"Correr quince minutos no hará la diferencia"

Pero - si reflexionamos al respecto - esos pensamientos provienen del temor a no ser suficientes.

Una vez que reconocemos que está bien empezar por algo pequeño, incompleto e imperfecto:

Entonces nos libramos de la presión que nos ponemos a nosotros(as) mismos.

Al hacerlo, abrimos la posibilidad de hacer aquello que queremos hacer, para lograr lo que deseamos lograr.
Autoevaluación sobre Procrastinación

¿Cómo utilizar estos aprendizajes?

La próxima vez que te encuentres procrastinando una actividad, hazte las siguientes preguntas:

¿Qué estoy procrastinando y por qué?
¿Ya he tomado la decisión de hacerlo?
¿Está descrito en modo de objetivo o de tarea?
¿Cuáles son mis temores al respecto?
¿Estoy intentando hacer solo una acción a la vez?
¿Es viable para mí cumplir con las condiciones que he establecido?


Recomendaciones

Recuerda que siempre puedes tomarte unos minutos para pensar al respecto y tomar una decisión informada.

Si por alguna razón no es el momento adecuado para hacer algo, siempre tienes la opción de aplazar a tu disposición.

Recuerda también que la mente no puede realizar objetivos.

Pregúntante: ¿qué tareas puedo ejecutar hoy que me ayude a progresar con el objetivo? Mientras más específicas sean, mucho mejor.

En relación a los temores, ten en cuenta que es natural experimentar miedo.

Sin embargo, cuando sentimos que nos paralizan es porque estamos anticipando resultados negativos.

Prueba enfocarte en realizar la primera acción, ver qué sucede y aprender de los resultados obtenidos.

La mente puede enfocarse solo en una tarea a la vez. Si piensas en “todo” lo que tienen que hacer, se bloquea.

Acepta que hay muchas cosas por hacer, pero ordénalas de manera secuencial y presta atención solo en la primera tarea.

Y, por supuesto, trata de identificar las condiciones que requieres que se cumplan para poder realizar la acción.

En lo posible, elimina algunas de ellas. Recuerda que mientras menos tengas, mejor.
Denunciar esto

Hola, me alegra mucho que estés interesado en conocer más sobre nuestra organización empresarial y nuestras actividades.

Te invito a que te suscribas a nuestras cuentas de Telegram y WhatsApp, donde podrás ver todas nuestras publicaciones corporativas y personales.

También podrás recibir mensajes sabatinos con información útil y motivadora, y mensajes religiosos que respetan la diversidad de creencias.

En cada cuenta, encontrarás los enlaces para acceder a nuestros blogs, donde compartimos más contenido de valor. ¡No te lo pierdas!

 

WhatsApp y Telegram +57 3104507737

 

Links Organización Empresarial

WhatsApp: Mantente al tanto de nuestras actividades y proyectos en WhatsApp. https://chat.whatsapp.com/BUta8KNDjq2GHM0z7RmkLG

Telegram: Descubre más sobre nuestra organización y comparte tus ideas con otros entusiastas. https://t.me/todoenunonet

 

 

cuentas de mensajes SABATINOS

WhatsApp: https://chat.whatsapp.com/EBDWnxpYwyi4PK74A02bTb

Telegram: https://t.me/+L5-nUfNRh2Q4OGQx

 

cuenta de mensajes RELIGIOSOS (AQUÍ ESTÁN INCLUIDAS TODAS LAS RELIGIONES.)

WhatsApp: https://chat.whatsapp.com/IaYwIilVKRn9ZloceiYDcA

Telegram: https://t.me/+ABBQtzm3zsk5OGUx

 

¡Únete a nosotros y se parte de nuestra comunidad! 🤝🔗


Julio Cesar Moreno Duque

soy lector, escritor, analista, evaluador y mucho mas. todo con el fin de aprender, conocer para poder aplicar a mi vida personal, familiar y ayudarle a las personas que de una u otra forma se acercan a mi.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente