Sí, lo sé: levantas una baldosa en la vereda y ¡sale alguien que dice ser "coach"!.
Como mi profesión se ha puesto de moda, la gente piensa que cualquiera está habilitado para "coachear". Sin embargo, hay un camino previo que recorrer: el de las formaciones internacionales avaladas y certificadas, la experiencia de cientos o miles de horas de práctica, y la actualización permanente.
Una de las confusiones frecuentes es que el coaching resuelve los problemas de las personas, empresas y cualquier organización. Permíteme decir que no los resuelve, sino que acompaña a encontrar soluciones y alternativas.
Por esto es que no cualquier corriente de coaching sirve para lo mismo, y, si hablo de mi especialidad -el coaching para ejecutivos y equipos de trabajo-, definitivamente algunas vertientes no han hecho nada bien a cientos de organizaciones que conozco en 18 países.
Si estás buscando más claridad sobre qué es el coaching profesional, hoy quiero traer algunas ideas de lo que SÍ te puede aportar, tanto en individuos en busca de su mejora continua, como en organizaciones de cualquier tamaño y cultura.
▪ No hay soluciones mágicas
Algunas personas piensan que una intervención de coaching es la solución mágica a todos los problemas que puede atravesar un profesional u organización.
Sin embargo, la tarea –al menos desde la metodología que llevo adelante y que propongo a los clientes- es ir a la raíz de los temas a mejorar, y, desde allí, “modular” juntos un camino, acompañando el proceso de descubrir + reconocer + madurar + ajustar + cambiar y, finalmente, medir los resultados en forma tangible y concreta.
El coaching es una disciplina que puede aplicarse a todos los ámbitos de la existencia; en mi caso, sin dejar de lado los aspectos personales, me he especializado en promover el desarrollo de habilidades para empresas y profesionales de todos los ámbitos. Y no son lo mismo coaching, mentoría, asesoría y consultoría.
▪ 10 claves concretas del resultado del coaching en tu vida y en las empresas
Aquí van 10 claves para conocer más sobre cómo puede ayudarte el coaching para afianzar y hacer crecer tu empresa y tu carrera profesional.
1 - Contexto: muy rápidamente, comprenderás de manera ágil, entretenida y profunda, el contexto en el que te estás desenvolviendo, y podrás reconocer de qué forma participas en él.
2 - Descubrir: los seres humanos tenemos muchos “velos” que suelen cubrir nuestras cualidades y también nuestras falencias. La historia personal, experiencias de vida, recuerdos de la infancia, episodios que nos marcaron en lo profesional y las relaciones humanas cotidianas, determinan en muchos casos cómo vemos el mundo.
Hay un principio interesante que me gusta compartir: “Nosotros no vemos el mundo como es, sino como somos nosotros”; por lo que un paso importante es empezar a salir de la caja cotidiana, expandirnos paso a paso y comenzar a observar el mundo de una manera más amplia, y más neutral.
3 - Progreso constante: desde el primer encuentro (al menos así lo compruebo en mi estilo de trabajo) descubres una serie de herramientas prácticas de aplicación inmediata, para que vivas desde el primer minuto cómo podrías ir modificando la realidad que te llevó a la consulta.
4 - Definición de metas y objetivos: muchas veces, los encuentros necesitan sistematizar cierto orden, dar prioridades, establecer guía y orientación sobre aspectos formales –como la constitución de una sociedad o su disolución, reflexionar sobre una expansión, inversiones, gestión de talento, productividad y liderazgo personal y profesional-. Se descubren, abordan y se establece un plan concreto para ir midiendo el resultado.
5 - Evolución: el paso a paso, con cambios microscópicos que en pocos meses producirán un gran impacto, es la forma que he encontrado como más eficaz para el éxito del coaching empresarial, corporativo y profesional. 💥 Ese shock de dos horas en una charla es pura adrenalina: el efecto se diluye. Es mejor macerarlo a fuego lento.
6 - Equilibrio: entre la vida profesional y personal. Este es otro de los aspectos fundamentales, en épocas donde muchas personas suelen vivir apuradas y ansiosas, pendientes del afuera, y exigidas por metas y resultados todo el tiempo.
En forma amena, paulatina y sensible, desde la metodología del coaching focalizado en la persona (ante todo) y el profesional que se es, es totalmente posible recobrar confianza, alegría, placer en el trabajo, negociar mejor, encontrar soluciones alternativas, mayor innovación e impulso para seguir.
7 - Motivación: es uno de los pilares de la forma en que trabajo. A diferencia de otras corrientes de desarrollo personal, incluso las más ancestrales, cada persona o equipo sale altamente motivado, y lo que es más importante: logra sostener ese estado del Ser casi permanentemente. Las caídas desde los primeros encuentros son menos bruscas, y se sale más rápido, y más creativamente.
8 - Expansión desde adentro hacia fuera: es sorprendente y maravilloso cómo, con el correr de los encuentros, los que acuden a tomar el programa de coaching reconocen que van abriendo sus fronteras.
Los límites se atraviesan con naturalidad y casi sin esfuerzo (y mucho menos sacrificio), y se conquista ese nuevo espacio con alegría, visión amplia y sumamente despejada de nubarrones oscuros. Acabo de explicar en palabras simples el famoso "flow" del que aquí hablan tanto los ´gurús' del momento.
9 - Confianza: una cualidad que se va construyendo entre el cliente y su coach profesional certificado, así como con los equipos. Es un contrato de acompañamiento, donde las principales respuestas las va descubriendo la persona. El coach es como el guía en el viaje, y abre cada puerta, ayudando a limpiar el camino para que se transite con mayor fortaleza, motivación, entusiasmo y claridad. El resultado siempre es altamente enriquecedor.
10 - Resultados concretos: a diferencia de otras disciplinas, desde el primer día se internaliza la forma de hacer mejor las cosas. El cambio, desde adentro hacia fuera, es paulatino y en un corto plazo. Se vencen obstáculos –reales o subyacentes en el inconsciente-, y se prueban las vías más apropiadas de acuerdo a la personalidad de quien consulta.
El resultado implica una evaluación permanente de la evolución, que se realiza en conjunto sobre la base de criterios objetivos.
▪ ¿Estás pensando tener un coach?
Por favor, siempre busca personas avaladas por organismos internacionales (como ICF, International Coaching Federation, el mayor del mundo); gente con experiencia y con las que sientas rapport, feeling, "piel", onda, o como quieras llamarle. Y, claro está, que esté calificado para acompañar a lograr los objetivos.
Puedes buscar coaches de vida y cualquier otra rama que sea útil para ti. En mi caso, me especializo en alta dirección, profesionales y equipos.
Finalmente, a modo de síntesis, el coaching es ideal para:
- Mejorar el desarrollo profesional en cualquier campo.
- Incorporar nuevas competencias en tu carrera.
- Mejorar notablemente el desempeño de cualquier persona.
- Negociar todo tipo de acuerdos, incluyendo mejores condiciones, contratos, etc.
- Abrir tu propia empresa.
- Poner en marcha un proyecto que resulta desafiante a simple vista.
- Expandir tu negocio.
- Atravesar limitaciones, dudas, temores y decepciones en aspectos profesionales y empresariales.
- Lograr mayor unidad de equipos, e integración de distintas generaciones.
- Liderar en forma más efectiva.
- Mantener un alto nivel de comunicación efectiva.
- Establecer un umbral de motivación constante, donde prácticamente no habrá obstáculo que no pueda sortearse.
- Definir con mayor certeza el rumbo profesional, o de un proyecto o equipo de trabajo.