El liderazgo moderno


Las empresas hoy se tienen que preparar para la tormenta perfecta.

La situación en el mundo actual es cada día más complicada, y tenemos que prepararnos para asegurar la sostenibilidad de empresas, puestos de trabajo y las familias.

La inflación disparada por varias razones en ya casi todo el mundo, hace que los bancos suban los tipos de interés y el consumo (y las inversiones) se retengan.

La alta polarización política en muchos países, pero sobre todo en América Latina, hace que no nos enfoquemos en lo esencial, y sí en lo accesorio dependiendo de la tendencia política que esté en cada país en particular.

La situación de las familias, acentuada en este continente, va a ir a peor; se va a destruir mucho empleo lo cual llevará todavía a más gente a la informalidad. Y se generarán situaciones de hambre y necesidad que hay que anticipar.

Y yo personalmente me rebelo contra esto, me niego a no luchar por aquello que nos ha costado tanto y desde mi humilde contribución quiero aportar una gota de optimismo en la era que está aquí y la que se nos viene encima.
Dicen que de las grandes crisis, vienen las grandes oportunidades.

Y yo veo una y bien grande, las empresas tienen que aprender a enfocarse en lo que pueden controlar; se vienen recortes en presupuestos, marketing, puestos de trabajo, que sólo nos llevan al pesimismo.

Pero qué tal si somos creativos y continuamos nuestro ritmo de trabajo con pequeños cambios diarios que, sin tener un efecto muy grande en la inversión en la cuenta de resultados; sí lo pueden tener en la sostenibilidad de la empresa.

Son una serie de acciones que hay que trabajar para que todo fluya

· Mezcla presencial, virtual. La presencialidad nos hacia falta pero genera más costes, todos tenemos que ser más eficientes. Gastar tiempo (y dinero) en transporte le pega a la productividad. Sólo hay que moverse cuando sea imprescindible.

· Reuniones en remoto. Rebaja de los costes de viaje y representación. Viajar solo lo estrictamente necesario, ya nos hemos acostumbrado a los medios digitales.

· Sólo invertir en marketing que genere ingresos medibles. Las grandes campañas de ATL y BTL salvo que tengan un impacto en transacciones hay que olvidarlas.

· Salarios flexibles. Empezar a reconocer los méritos a través de sistemas de compensación que premien el trabajo bien hecho y la contribución a resultados, de esta forma todos ganamos.

· Formar a los líderes en un mundo diferente. Si fallamos desde el liderazgo tendremos un problema mayor. El líder tiene que ser guía, ejemplo, hacer acompañamiento y entender que su rol es servir a sus empleados para que estos sirvan a los CLIENTES.

· Potenciar y cuidar a los equipos de ventas. Formarlos para que no solo sean buenos en el mundo real, sino también en el digital. Darles herramientas (y no me refiero a un CRM), formación en cómo contactar, conectar, y generar oportunidades en un mundo digital y saber cómo mezclar eso con lo tradicional.

· Impulsar la compensación por rendimiento en toda la empresa. Siempre con el enfoque puesto en el CLIENTE. De esta forma la motivación sube, y todo tiene un impacto en el servicio al CLIENTE.

· Utilizar la tecnología en su justa medida, invertir sabiamente. No gastarnos platales en el software más caro, entender primero el problema, hablar con expertos y buscar la solución adecuada. Luego enfocarse en una buena ejecución.

· Enfocarse en el recurso humano. No me gusta esa palabra, los humanos no somos recursos…, en la gente que es la que mueve las empresas. Trabajar el entorno laboral desde lo generacional, ser flexibles y compensar por resultados, no por calentar la silla en la oficina.

· Manejar eficientemente las cuentas de resultados. Eliminar gastos superfluos que no aportan nada; y enfocar la inversión en aquello que pueda traer más ingresos. Ejemplos como el renting de vehículos que convierten el Capex en Opex, o los entornos híbrido que bajan los costes de alquiler y, sobre todo, poner un foco gigante siempre en el CLIENTE y sus necesidades (multicanalidad, omnicanalidad) hará que seamos más eficientes.

· Hoy el mercado es el mundo. Nunca hemos tenido tantas oportunidades ahí, a distancia de un click. Eso hay que aprovecharlo, se trata de tener una menta abierta así nos parezca un reto difícil.

Soy un firme convencido de que se puede, de que aún en estos tiempos que se avecinan tenemos grandes oportunidades delante nuestra; todo depende de si vemos el vaso medio lleno o medio vacío.
¿Yo lo veo medio lleno y tú?
Julio Cesar Moreno Duque

soy lector, escritor, analista, evaluador y mucho mas. todo con el fin de aprender, conocer para poder aplicar a mi vida personal, familiar y ayudarle a las personas que de una u otra forma se acercan a mi.

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