Imagina por un momento que no estás leyendo este email sino conduciendo.
Conduciendo por una zona cerca de casa o el trabajo donde hay una autovía.
Acabas de subir al coche y estás yendo por calles convencionales para incorporarte a esa autovía.
Al llegar a la carretera de incorporación, comienzas a poner el intermitente.
Lo haces incluso antes de llegar al carril que hay para incorporarse, avanzas unos cientos de metros con el intermitente puesto y te pasas al carril izquierdo de la autovía en cuanto puedes.
Luego te vas a casa, al trabajo, al gimnasio, a visitar a tus padres, lo que sea.
Se que la historia es un poco simple y que no te dice nada, pero atento:
Cuando conduces la primera palabra que debes tener en cuenta es la prevención.
Hay que estar atento para prever lo que va a ocurrir y poder reaccionar a tiempo.
Cuando ponemos el intermitente 200 metros antes de una salida o una entrada, estamos anticipando nuestro movimiento.
Estamos avisando de nuestra siguiente maniobra.
Si quisiéramos salir.
Nos colocamos primero en el carril derecho, ponemos el intermitente y cogemos la salida.
Con los negocios, es lo mismo, solo que la mayoría de gente, no lo hace.
No solo tienes que ir apagando fuegos en tu negocio cada día.
Debes tener una mirada a largo plazo.
Debes mirar más allá del problema que te ha surgido en la oficina esta mañana.
Pero la mayoría de gente no hace esto con su negocio.
La mayoría de la gente pone el intermitente al empezar a cambiar de carril o al empezar a girar.
Va al día, en resumidas cuentas.
Y si vas al día, no tienes rumbo, simplemente vas apagando fuegos.
Apuesto a que una de las razones por las que estás aquí es porque quieres conseguir más leads.
Más clientes.
Más interesados.
Más ventas.
Más dinero.
Hay que captar, captar y captar.