Cómo superar la procrastinación? Aplica esta técnica sencilla


Con frecuencia escucho a personas decir que cuando están a punto de realizar una tarea se abruman por todo lo que tienen que hacer y terminan distrayéndose.

Si bien la distracción es una de las razones por las cuales procrastinamos, lo que hace que sea más fácil distraernos es el hecho de no tener claridad sobre la acción que deseamos realizar.

"Yo sí sé que lo que quiero hacer" - podrías pensar.

Y, tal vez estés en lo cierto.

Pero, si te cuesta tener el impulso para tomar acción o sientes que por momentos te paralizas, entonces es muy probable que lo que tengas claro sea el objetivo, pero no la acción.

¿Qué quiero decir con esto?
Que, con frecuencia, las personas pensamos en lo que queremos conseguir, pero no definimos con claridad lo que debemos hacer en este momento para acercarnos a dicha meta.

Lo curioso es que hacemos esto todo el tiempo, sin siquiera darnos cuenta. Pensamos que hemos definido la acción del día, pero seguimos atrapados en el objetivo de algún día.

Pongámoslo a prueba.

Identifica cuál de las siguientes opciones son acciones y cuáles de ellas son objetivos:

"Terminar mi tesis"
"Crear el producto que voy a vender"
"Colegiarme"
"Aprender a tocar la guitarra"
"Crear sistema de archivos digitales de mi empresa"

¿Ya lo tienes?

Piensa al respecto por algunos segundos.

Ninguna de ellas son acciones, todas son objetivos.

Y, debido a que no podemos ejecutar objetivos (solo acciones) cuando pensamos en hacerlas nos abrumamos (y procrastinamos).

¿Por qué? Porque aunque tenemos claro lo que queremos lograr, aún no hemos definido las acciones qué haremos para acercarnos a nuestra meta.

Detallémoslo aún más.

Inicias tu sábado y te dices a ti mismo(a) "debo terminar mi tesis".

¿Cómo piensas que te sentirás? y, ¿qué crees que terminarás haciendo?

Como debes imaginarte, es probable que te sientas sobrecargado(a) por todo lo que involucra el terminar la tesis y digas "mejor después lo hago".

¿Qué sucedería, en cambio, si en lugar de tratar de ejecutar un objetivo, te enfocas en definir las acciones que te apoyarán a acercarte a él?

En este ejemplo, tienes claro que tu objetivo es terminar tu tesis, pero, sobre todo, reconoces que el primer paso es tomarte el tiempo para decidir qué acciones realizarás.

(Recuerda, el objetivo se logra producto de las acciones que se realizan)

Por ello, te preguntas: ¿cuáles son las acciones que puedo realizar hoy para progresar y en qué orden?

Algunas ideas iniciales vienen a tu mente:

Sentarme junto a mi escritorio
Conectar el cargador a mi laptop
Encender la computadora

Suena simple, pero precisamente así lucen las acciones: simples pero, en especial, ejecutables. Es decir, las puedes hacer en este momento.

Preguntémonos, ¿qué probabilidad existe de que, al estar en una situación similar, te logres sentar, conectar tu laptop y encenderla?

Si solo te enfocas en una actividad a la vez, es muy probable que lo hagas.

Estando ahí, la pregunta evidente sería, "¿qué puedo hacer ahora para continuar acercándome a mi objetivo?"

Nuevas ideas de acciones vienen a tu mente:

Abrir el documento en el que tengo el avance de mi tesis
Leer en qué parte me he quedado
Escribir un párrafo a modo de borrador

Compara estas acciones con pensamientos que no son ejecutables como "avanzar lo pendiente", "hacerlo bien", "terminarlo cuanto antes".

¿Difícil tomar acción sobre ellos, verdad?

A diferencia de ello, tú abres el documento, ubicas en qué parte te quedaste y escribes un párrafo sin juzgar la calidad del texto.

Luego, siguiendo el mismo proceso, decides escribir más párrafos, hacer mejoras al primer párrafo o buscar una nueva fuente.

Mientras tu mente esté enfocada solo en la siguiente acción más cercana - en lugar de pensar en el cumplimiento de todo un objetivo - entonces notarás que podrás seguir en movimiento.

Lo que sucede es que muchos de nosotros, como lo decía anteriormente, pensamos en ejecutar objetivos, lo cual evidentemente no es posible.

Recuerda este concepto cuando te sientas abrumado(a), estancado(a) y/o paralizado(a).

Verás cómo empiezas a romper la inercia y, cuando menos lo notes, habrás progresado de manera significativa.
Julio Cesar Moreno Duque

soy lector, escritor, analista, evaluador y mucho mas. todo con el fin de aprender, conocer para poder aplicar a mi vida personal, familiar y ayudarle a las personas que de una u otra forma se acercan a mi.

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