
Tener sexo nunca había sido tan fácil. Todo depende ahora de qué tan fotogénico y buen "chateador" sea usted.
Eso es Tinder, la aplicación que se ha convertido en un fenómeno mundial y que da pasos de gigan te para llegar a tener el tamaño de Facebook, Twitter o Instagram.
Si no sabe de lo que le estoy hablando, sepa que no tiene mucho misterio. Usted debe tener una cuenta de Facebook para registrarse en Tinder –tranquilo, no le va a aparecer ningún tipo de notificación ni publicación en su muro–, tener activa la opción de localización de su smartphone y listo, la aplicación le empezará a mostrar fotos de gente que esté cerca de usted. Si desliza la foto hacia la izquierda la rechaza, si lo hace hacia la derecha es un like. Si una persona que usted aprobó también le hace like a su foto, la aplicación notifica un match y desde ese momento los dos pueden empezar a chatear. Todo depende de qué tan lejos quieran llegar.
La historia de Tinder empezó cuando Sean Rad y Justin Mateen vieron una oportunidad de incursionar en el mercado con una app que rompiera el paradigma de las redes sociales hasta ahora: conectarnos con gente que ya conocíamos. “La misión de Tinder es conectarnos con la gente que aún no conocemos, pero que nos gustaría conocer”, señala Mateen. Suponga que le gusta su vecina, pero no se ha atrevido a hablarle. De pronto se la encuentra por este medio y después de hablar un buen tiempo ella le confiesa que también lo quería conocer.
En el fondo Tinder es un match de negocios exitoso entre estos dos jóvenes norteamericanos. No ha parado de crecer desde septiembre de 2012, cuando lanzaron su idea a nivel universitario –igual que Mark Zuckerberg en su momento– y finalmente lograron un alcance global.
Hoy Tinder puede presumir de tener más de 1.000 millones de likes y de nopes (rechazos) diarios, y alrededor de doce millones de nuevos matches por día. En octubre del año pasado tenía 50 millones de usuarios activos que en promedio estaban una hora y media diaria dentro de la aplicación. “Todos los días recibimos por lo menos un correo en el que la gente nos cuenta que se van a casar y comenzaron hablando en Tinder”, dice Mateen, que renunció a su puesto como CMO de la compañía en septiembre de 2014. La mayoría de los empleados de Tinder llegaron por temas relacionados con la aplicación, como el caso de uno de los actuales diseñadores que residía en Nueva York y un día en el aeropuerto hizo match con su actual novia, que vivía en Los Ángeles. Decidió atravesar el país para estar con ella y, sin pensarlo, aceptó el empleo que hoy tiene. “Con Sean decidimos contratarlo precisamente porque conoció a su novia a través de nuestra aplicación”, aclara Mateen.
Si bien Tinder venía creciendo a un buen ritmo, fue en los Juegos Olímpicos de Invierno de Socchi, en febrero de 2014, cuando la aplicación se disparó hasta llegar a los niveles que hoy conocemos. Durante la competencia su uso tuvo un incremento de 400% debido a que la mayoría de los atletas, si no todos, usaron esta red social durante los casi treinta días que duró el evento. “Tinder, en la Villa Olímpica, era otro nivel. Todos eran atletas”, confesó Jamie Anderson, la medallista de snowboard en los juegos. “Llegó un punto en el que tuve que borrar mi cuenta para enfocarme en los olímpicos”, dijo. Tinder gana un millón de usuarios nuevos cada tres semanas en Estados Unidos. Al igual que en el Reino Unido y Brasil, dónde obtienen el mismo número de seguidores, pero cada 60 días. Colombia no es potencia, pero sí es de los países donde se ha incrementado su uso considerablemente: tiene un crecimiento de 2% diario.
En Tinder puede que incluso llegue a conocer alguna celebridad y, por qué no, tener un encuentro sexual con alguna de ellas. Los desarrolladores de Tinder están trabajando para que los perfiles oficiales de los famosos cuenten con el sistema de verificación que tienen Facebook y Twitter actualmente. Celebridades como Lindsay Lohan afirmaron tener problemas al usar la aplicación porque nadie creía que ella les había dado like.
Aunque usted crea que Tinder tiene una connotación netamente sexual, su cofundador piensa que la red social no se limita sólo a eso. “Cuando tenía novia, ella entendía que yo usara Tinder. Incluso lo usábamos juntos cuando estábamos de viaje para conocer nueva gente o simplemente para obtener recomendaciones de un buen restaurante”. Es un vuelco que le quieren dar para que funcione en cualquier ámbito. Según cuenta Mateen, ya ha recibido correos de personas que se han conectado para comenzar nuevos negocios.
Esta aplicación entró a ser un elemento beneficioso para el ecosistema de redes sociales. El gran favorecido es Facebook: cada día más personas han decidido reactivar sus cuentas o registrarse como nuevos usuarios solo para hacer parte de Tinder. Por ahora sus creadores están enfocados en que su base de usuarios siga creciendo. Trabajan en un rediseño de la aplicación para que sea mucho más interactiva e invite a las personas a chatear con mayor frecuencia. A largo plazo esperan lanzar nuevas funciones por las que los usuarios deberán pagar, aunque todavía no revelan cuáles serán. Esta red social es la revolución de las citas a nivel mundial. Si tenía problemas para hablarle a alguien, esta puede ser la oportunidad para que usted pierda el miedo y hasta se convierta en un gurú. Nada que internet y los avances tecnológicos no logren para hacer la vida de la gente aún más fácil. Como dice su eslogan: “es aquí donde todo comienza”.
Un dato curioso sobre Tinder. El pasado 14 de febrero, día de san Valentín, fue el día en que la aplicación más se ha usado en toda su historia: la interactividad aumentó 7,6% y hubo 60% más matches que en un día normal.